miércoles, 11 de agosto de 2010

MIS CUENTOS FAVORITOS (I)

EL CORAZÓN DELATOR
Edgar Allan Poe

¡Es cierto! Siempre he sido nervioso, muy nervioso, terriblemente nervioso. ¿Pero por qué afirman ustedes que estoy loco? La enfermedad había agudizado mis sentidos, en vez de destruirlos o embotarlos. Y mi oído era el más agudo de todos. Oía todo lo que puede oírse en la tierra y en el cielo. Muchas cosas oí en el infierno. ¿Cómo puedo estar loco, entonces? Escuchen... y observen con cuánta cordura, con cuánta tranquilidad les cuento mi historia.
Me es imposible decir cómo aquella idea me entró en la cabeza por primera vez; pero, una vez concebida, me acosó noche y día. Yo no perseguía ningún propósito. Ni tampoco estaba colérico. Quería mucho al viejo. Jamás me había hecho nada malo. Jamás me insultó. Su dinero no me interesaba. Me parece que fue su ojo. ¡Sí, eso fue! Tenía un ojo semejante al de un buitre... Un ojo celeste, y velado por una tela. Cada vez que lo clavaba en mí se me helaba la sangre. Y así, poco a poco, muy gradualmente, me fui decidiendo a matar al viejo y librarme de aquel ojo para siempre.
Presten atención ahora. Ustedes me toman por loco. Pero los locos no saben nada. En cambio... ¡Si hubieran podido verme! ¡Si hubieran podido ver con qué habilidad procedí! ¡Con qué cuidado... con qué previsión... con qué disimulo me puse a la obra! Jamás fui más amable con el viejo que la semana antes de matarlo. Todas las noches, hacia las doce, hacía yo girar el picaporte de su puerta y la abría... ¡oh, tan suavemente! Y entonces, cuando la abertura era lo bastante grande para pasar la cabeza, levantaba una linterna sorda, cerrada, completamente cerrada, de manera que no se viera ninguna luz, y tras ella pasaba la cabeza. ¡Oh, ustedes se hubieran reído al ver cuán astutamente pasaba la cabeza! La movía lentamente... muy, muy lentamente, a fin de no perturbar el sueño del viejo. Me llevaba una hora entera introducir completamente la cabeza por la abertura de la puerta, hasta verlo tendido en su cama. ¿Eh? ¿Es que un loco hubiera sido tan prudente como yo? Y entonces, cuando tenía la cabeza completamente dentro del cuarto, abría la linterna cautelosamente... ¡oh, tan cautelosamente! Sí, cautelosamente iba abriendo la linterna (pues crujían las bisagras), la iba abriendo lo suficiente para que un solo rayo de luz cayera sobre el ojo de buitre. Y esto lo hice durante siete largas noches... cada noche, a las doce... pero siempre encontré el ojo cerrado, y por eso me era imposible cumplir mi obra, porque no era el viejo quien me irritaba, sino el mal de ojo. Y por la mañana, apenas iniciado el día, entraba sin miedo en su habitación y le hablaba resueltamente, llamándolo por su nombre con voz cordial y preguntándole cómo había pasado la noche. Ya ven ustedes que tendría que haber sido un viejo muy astuto para sospechar que todas las noches, justamente a las doce, iba yo a mirarlo mientras dormía.
Al llegar la octava noche, procedí con mayor cautela que de costumbre al abrir la puerta. El minutero de un reloj se mueve con más rapidez de lo que se movía mi mano. Jamás, antes de aquella noche, había sentido el alcance de mis facultades, de mi sagacidad. Apenas lograba contener mi impresión de triunfo. ¡Pensar que estaba ahí, abriendo poco a poco la puerta, y que él ni siquiera soñaba con mis secretas intenciones o pensamientos! Me reí entre dientes ante esta idea, y quizá me oyó, porque lo sentí moverse repentinamente en la cama, como si se sobresaltara. Ustedes pensarán que me eché hacia atrás... pero no. Su cuarto estaba tan negro como la pez, ya que el viejo cerraba completamente las persianas por miedo a los ladrones; yo sabía que le era imposible distinguir la abertura de la puerta, y seguí empujando suavemente, suavemente.
Había ya pasado la cabeza y me disponía a abrir la linterna, cuando mi pulgar resbaló en el cierre metálico y el viejo se enderezó en el lecho, gritando:
—¿Quién está ahí?
Permanecí inmóvil, sin decir palabra. Durante una hora entera no moví un solo músculo, y en todo ese tiempo no oí que volviera a tenderse en la cama. Seguía sentado, escuchando... tal como yo lo había hecho, noche tras noche, mientras escuchaba en la pared los taladros cuyo sonido anuncia la muerte.
Oí de pronto un leve quejido, y supe que era el quejido que nace del terror. No expresaba dolor o pena... ¡oh, no! Era el ahogado sonido que brota del fondo del alma cuando el espanto la sobrecoge. Bien conocía yo ese sonido. Muchas noches, justamente a las doce, cuando el mundo entero dormía, surgió de mi pecho, ahondando con su espantoso eco los terrores que me enloquecían. Repito que lo conocía bien. Comprendí lo que estaba sintiendo el viejo y le tuve lástima, aunque me reía en el fondo de mi corazón. Comprendí que había estado despierto desde el primer leve ruido, cuando se movió en la cama. Había tratado de decirse que aquel ruido no era nada, pero sin conseguirlo. Pensaba: "No es más que el viento en la chimenea... o un grillo que chirrió una sola vez". Sí, había tratado de darse ánimo con esas suposiciones, pero todo era en vano. Todo era en vano, porque la Muerte se había aproximado a él, deslizándose furtiva, y envolvía a su víctima. Y la fúnebre influencia de aquella sombra imperceptible era la que lo movía a sentir -aunque no podía verla ni oírla-, a sentir la presencia de mi cabeza dentro de la habitación.
Después de haber esperado largo tiempo, con toda paciencia, sin oír que volviera a acostarse, resolví abrir una pequeña, una pequeñísima ranura en la linterna.
Así lo hice -no pueden imaginarse ustedes con qué cuidado, con qué inmenso cuidado-, hasta que un fino rayo de luz, semejante al hilo de la araña, brotó de la ranura y cayó de lleno sobre el ojo de buitre.
Estaba abierto, abierto de par en par... y yo empecé a enfurecerme mientras lo miraba. Lo vi con toda claridad, de un azul apagado y con aquella horrible tela que me helaba hasta el tuétano. Pero no podía ver nada de la cara o del cuerpo del viejo, pues, como movido por un instinto, había orientado el haz de luz exactamente hacia el punto maldito.
¿No les he dicho ya que lo que toman erradamente por locura es sólo una excesiva agudeza de los sentidos? En aquel momento llegó a mis oídos un resonar apagado y presuroso, como el que podría hacer un reloj envuelto en algodón. Aquel sonido también me era familiar. Era el latir del corazón del viejo. Aumentó aún más mi furia, tal como el redoblar de un tambor estimula el coraje de un soldado.
Pero, incluso entonces, me contuve y seguí callado. Apenas si respiraba. Sostenía la linterna de modo que no se moviera, tratando de mantener con toda la firmeza posible el haz de luz sobre el ojo. Entretanto, el infernal latir del corazón iba en aumento. Se hacía cada vez más rápido, cada vez más fuerte, momento a momento. El espanto del viejo tenía que ser terrible. ¡Cada vez más fuerte, más fuerte! ¿Me siguen ustedes con atención? Les he dicho que soy nervioso. Sí, lo soy. Y ahora, a medianoche, en el terrible silencio de aquella antigua casa, un resonar tan extraño como aquél me llenó de un horror incontrolable. Sin embargo, me contuve todavía algunos minutos y permanecí inmóvil. ¡Pero el latido crecía cada vez más fuerte, más fuerte! Me pareció que aquel corazón iba a estallar. Y una nueva ansiedad se apoderó de mí... ¡Algún vecino podía escuchar aquel sonido! ¡La hora del viejo había sonado! Lanzando un alarido, abrí del todo la linterna y me precipité en la habitación. El viejo clamó una vez... nada más que una vez. Me bastó un segundo para arrojarlo al suelo y echarle encima el pesado colchón. Sonreí alegremente al ver lo fácil que me había resultado todo. Pero, durante varios minutos, el corazón siguió latiendo con un sonido ahogado. Claro que no me preocupaba, pues nadie podría escucharlo a través de las paredes. Cesó, por fin, de latir. El viejo había muerto. Levanté el colchón y examiné el cadáver. Sí, estaba muerto, completamente muerto. Apoyé la mano sobre el corazón y la mantuve así largo tiempo. No se sentía el menor latido. El viejo estaba bien muerto. Su ojo no volvería a molestarme.
Si ustedes continúan tomándome por loco dejarán de hacerlo cuando les describa las astutas precauciones que adopté para esconder el cadáver. La noche avanzaba, mientras yo cumplía mi trabajo con rapidez, pero en silencio. Ante todo descuarticé el cadáver. Le corté la cabeza, brazos y piernas.
Levanté luego tres planchas del piso de la habitación y escondí los restos en el hueco. Volví a colocar los tablones con tanta habilidad que ningún ojo humano -ni siquiera el suyo- hubiera podido advertir la menor diferencia. No había nada que lavar... ninguna mancha... ningún rastro de sangre. Yo era demasiado precavido para eso. Una cuba había recogido todo... ¡ja, ja!
Cuando hube terminado mi tarea eran las cuatro de la madrugada, pero seguía tan oscuro como a medianoche. En momentos en que se oían las campanadas de la hora, golpearon a la puerta de la calle. Acudí a abrir con toda tranquilidad, pues ¿qué podía temer ahora?
Hallé a tres caballeros, que se presentaron muy civilmente como oficiales de policía. Durante la noche, un vecino había escuchado un alarido, por lo cual se sospechaba la posibilidad de algún atentado. Al recibir este informe en el puesto de policía, habían comisionado a los tres agentes para que registraran el lugar.
Sonreí, pues... ¿qué tenía que temer? Di la bienvenida a los oficiales y les expliqué que yo había lanzado aquel grito durante una pesadilla. Les hice saber que el viejo se había ausentado a la campaña. Llevé a los visitantes a recorrer la casa y los invité a que revisaran, a que revisaran bien. Finalmente, acabé conduciéndolos a la habitación del muerto. Les mostré sus caudales intactos y cómo cada cosa se hallaba en su lugar. En el entusiasmo de mis confidencias traje sillas a la habitación y pedí a los tres caballeros que descansaran allí de su fatiga, mientras yo mismo, con la audacia de mi perfecto triunfo, colocaba mi silla en el exacto punto bajo el cual reposaba el cadáver de mi víctima.
Los oficiales se sentían satisfechos. Mis modales los habían convencido. Por mi parte, me hallaba perfectamente cómodo. Sentáronse y hablaron de cosas comunes, mientras yo les contestaba con animación. Mas, al cabo de un rato, empecé a notar que me ponía pálido y deseé que se marcharan. Me dolía la cabeza y creía percibir un zumbido en los oídos; pero los policías continuaban sentados y charlando. El zumbido se hizo más intenso; seguía resonando y era cada vez más intenso. Hablé en voz muy alta para librarme de esa sensación, pero continuaba lo mismo y se iba haciendo cada vez más clara... hasta que, al fin, me di cuenta de que aquel sonido no se producía dentro de mis oídos.
Sin duda, debí de ponerme muy pálido, pero seguí hablando con creciente soltura y levantando mucho la voz. Empero, el sonido aumentaba... ¿y que podía hacer yo? Era un resonar apagado y presuroso..., un sonido como el que podría hacer un reloj envuelto en algodón. Yo jadeaba, tratando de recobrar el aliento, y, sin embargo, los policías no habían oído nada. Hablé con mayor rapidez, con vehemencia, pero el sonido crecía continuamente. Me puse en pie y discutí sobre insignificancias en voz muy alta y con violentas gesticulaciones; pero el sonido crecía continuamente. ¿Por qué no se iban? Anduve de un lado a otro, a grandes pasos, como si las observaciones de aquellos hombres me enfurecieran; pero el sonido crecía continuamente. ¡Oh, Dios! ¿Qué podía hacer yo? Lancé espumarajos de rabia... maldije... juré... Balanceando la silla sobre la cual me había sentado, raspé con ella las tablas del piso, pero el sonido sobrepujaba todos los otros y crecía sin cesar. ¡Más alto... más alto... más alto! Y entretanto los hombres seguían charlando plácidamente y sonriendo. ¿Era posible que no oyeran? ¡Santo Dios! ¡No, no! ¡Claro que oían y que sospechaban! ¡Sabían... y se estaban burlando de mi horror! ¡Sí, así lo pensé y así lo pienso hoy! ¡Pero cualquier cosa era preferible a aquella agonía! ¡Cualquier cosa sería más tolerable que aquel escarnio! ¡No podía soportar más tiempo sus sonrisas hipócritas! ¡Sentí que tenía que gritar o morir, y entonces... otra vez... escuchen... más fuerte... más fuerte... más fuerte... más fuerte!
—¡Basta ya de fingir, malvados! —aullé—. ¡Confieso que lo maté! ¡Levanten esos tablones! ¡Ahí... ahí! ¡Donde está latiendo su horrible corazón!

martes, 10 de agosto de 2010

CONOCIENDO GUADALAJARA: LA CATEDRAL METROPOLITANA


UBICACIÓN: Avenida Alcalde #10. Zona centro. Entre la Avenida Hidalgo y la calle Morelos.

Esta catedral comenzó su construcción a pedido del rey de España, Felipe II, en el año de 1560; sin embargo, pasarían más de cincuenta años para que el proyecto llegara a su término, en 1618. Esto se debió al incendio de 1574, el cual dejó la iglesia semiderruida.
Este incidente no sería el único que ha sufrido la catedral: en 1818, un terremoto derrumbó las torres y la cúpula. Inmediatamente, comenzaron a erigirse nuevas torres, pero éstas también fueron destruidas por otro terremoto, en el año de 1849. Las torres actuales de la catedral, cuya altura alcanza los 65 metros, fueron construidas en el año 1854 por el arquitecto Manuel Gómez Ibarra. La cúpula se construyó en 1875. Con el paso del tiempo la catedral ha ido deteriorándose debido a los sismos y la gran cantidad de vehículos que circulan sobre la avenida 16 de septiembre.
La catedral es una mezcla de diversos estilos arquitectónicos, predominando el barroco. Las agujas de las torres y el interior de la catedral son de estilo neogótico. Además, se pueden apreciar los estilos neoclásico y morisco.
La portada central es de cantera, con tres portadas de estilo renacentista con un arco de medio punto. Las torres están apoyadas en contrafuertes poligonales y poseen arcos de medio punto de cantera y tezontle. El templo tiene la llamada planta Basilical, es decir, de tres naves con bóvedas de estilo gótico. En el entablamento de la fachada, entre dos amplias comisas, está escrito el texto del Salmo 126: NISI DOMINUS EDIFICAVERIT DOMUM, IN VANUM, LABORAVERUNT QUI AEDIFICANT EAM, que significa: "Si el señor no edifica la casa, en vano trabajaban los que la construyen".
La catedral carece de capillas laterales, cuyos muros presentan arcos rehundidos con altares de cantería, y la capilla mayor es cuadrada. Los soportes son pilares cruciformes con medias columnas de fuste estriado y capitel toscano.
Las tres naves constan de seis tramos altos y espaciosos cubiertos con bóvedas y nervaduras de dorados pinjantes. A la misma altura cada nave, en los muros laterales hay redondos pilarones estriados. Los cubos de las torres sostienen el antiguo primer cuerpo de los campanarios de pilastras y cornisas toscanas, con dos arcos en cada frente; ya el segundo cuerpo es de mediados del siglo antepasado, con apareadas lucernas ovales; de él arrancan los remates piramidales.
Cuenta con 17 campanas; la mayor es llamada "Maria de la O" y pesa 8 toneladas, la segunda mayor se llama "San Pedro" y pesa 6 toneladas, mientras que la menor se llama la "del correo" y pesa 230 kilos Esta es la única catedral del arzobispado mexicano que en sus torres guarda dos campanas de oro traídas por los españoles en 1658.
Dentro de la catedral se encuentra el Relicario de los Mártires, –restos óseos de 23 hombres exhibidos en una vitrina–, a los que el papa Juan Pablo II beatificó el 22 de noviembre de 1992 por su defensa a la libertad de culto religioso en la época cristera.
El sitio de mayor atractivo es “La cripta de los arzobispos”, un pasaje subterráneo que se localiza debajo del altar, donde yacen los restos de los cardenales que han gobernado la diócesis. Ahí reposa el cuerpo de Juan Jesús Posadas Ocampo, –antecesor de Juan Sandoval Iñiguez–, asesinado en 1993 en el aeropuerto internacional Miguel Hidalgo de Guadalajara.
La Catedral contiene altares dedicados a Nuestra Señora de la Asunción, Nuestra Señora de Guadalupe, Nuestra Señora de los Dolores, la Virgen de Zapopan (patrona de Guadalajara), Santo Domingo de Guzmán, San Nicolás de Bari, Santo Tomás de Aquino, San Cristóbal, San Juan de Dios.
También guarda obras pictóricas de incalculable valor, entre ellas un cuadro atribuido a Bartolomé Esteban Murillo titulado “La Purísima Concepción”, ubicado en la sacristía; en ese mismo sitio se encuentra un mural de Felipe Castro llamado “La Disputa del Sacramento”, copia de uno de Rafael, así como “La Virgen del Apocalipsis” y “San Cristóbal”, de José de Paéz. En la Capilla de la Purísima destaca “La Última Cena” de José María Uriarte, pintada entre 1817 y 1821; la imagen de la Virgen de Guadalupe, en su propio altar, es de José de Alcíbar. También es de llamar la atención el mural “La Iglesia Militante” en la sala capitular, obra de Cristóbal de Villalpando.
Hay 52 asientos de madera tallada además de la silla cardenalicia. La mesa de consagración es de mármol y plata. Los vitrales de colores son importados de Francia. Además, guarda el segundo órgano más grande que existe en nuestro país.

lunes, 9 de agosto de 2010

OBRAS MAESTRAS DE LA PINTURA: LAS MENINAS


AUTOR: Diego Velázquez (1599-1660)
TÉCNICA: Óleo sobre lienzo
MEDIDAS: 310 x 276 cm
FECHA: 1656
UBICACIÓN ACTUAL: Museo del Prado en Madrid

Las Meninas es la pintura más famosa de Velázquez. La estancia en la que se desarrolla la escena es probablemente el llamado Cuarto del Príncipe del Alcázar de Madrid, estancia que tenía una escalera al fondo y que se iluminaba por siete ventanas, aunque Velázquez sólo pinta cinco de ellas. El Cuarto del Príncipe estaba decorado con pinturas mitológicas, realizadas por Martínez del Mazo copiando originales de Rubens, lienzos que se pueden contemplar al fondo de la estancia.
En la composición, el maestro nos presenta a once personas, todas ellas documentadas, excepto una. La escena está presidida por la infanta Margarita y sus damas de compañía ("meninas", en portugués), María Agustina Sarmiento e Isabel de Velasco. En la izquierda se encuentra Velázquez con sus pinceles, ante un enorme lienzo cuyo bastidor podemos observar. En la derecha se hallan los enanos Mari Bárbola y Nicolasillo Pertusato, este último dándole una patada a un perro de compañía. Tras la infanta observamos a dos personajes más de su pequeña corte: doña Marcela Ulloa (Camarera Mayor) y el desconocido guardadamas (estudios recientes aseguran que se trata de Diego Ruiz Azcona, prelado vasco que fuera obispo de Pamplona y arzobispo de Burgos). Reflejadas en el espejo están las efigies de Felipe IV y su segunda esposa, Mariana de Austria, quienes parecen ser los verdaderos modelos del pintor y no la infanta como podría pensarse en un principio. La composición se cierra con la figura del aposentador José Nieto al fondo del cuadro.
La gama cromática empleada por Velázquez en esta obra es sobria: predominan los grises y los ocres. No obstante, Velázquez aplica colores fuertes como el rojo en pequeños detalles de la vestimenta de las niñas (lazos, pasadores de pelo y adornos florales). La representación de las sedas brillantes con grises y blancos muy luminosos resulta llamativa sin romper con la armonía del cuadro.
En cuanto a la perspectiva, ésta resulta sumamente interesante, pues el autor optó por una combinación de dos tipos diferentes: existe una lineal que guía nuestra vista hacia el fondo, la parte iluminada, proporcionando al cuadro una tridimensionalidad muy llamativa; y también existe una perspectiva aérea, en la cual los colores pierden intensidad, se difuminan o degradan con la distancia.
Pablo Picasso admiraba esta obra a tal punto que pintó docenas de versiones de ella, empezando a los 16 años. De hecho, produjo tantas que hace unos años el Museo Picasso de Barcelona le dedicó una exposición a sus “Meninas”.

domingo, 8 de agosto de 2010

EL DESPERTADOR AMERICANO: PRIMER PERIÓDICO DE LA CIUDAD


El Despertador americano es considerado como el primer periódico creado en Guadalajara. Sin embargo, no fue el primero que circuló en la ciudad: el semanario Correo Político y Literario de Salamanca fue una reimpresión hecha en Guadalajara del órgano que se editaba en España. En junio de 1808 se realizó la impresión y en la portada de cada uno de los ejemplares estaba escrita la leyenda “copia”, señalando su naturaleza. Un año después, del Semanario Patriótico también se publicó otra “copia” de su original redactado en Madrid.
La naturaleza e historia de El Despertador americano es completamente distinta a la de los otros dos rotativos. El 11 de noviembre de 1810, Miguel Hidalgo y Costilla y un grupo de insurgentes entraron, triunfantes, a la ciudad. Mientras los líderes se hallaban reunidos para la reorganización del movimiento, se presentó ante ellos Francisco Severo Maldonado y Ocampo, cura de la parroquia de Mascota, quien propuso a Hidalgo la creación de un periódico con el objetivo de difundir las ideas de insurrección.
El jueves 20 de diciembre de 1810, aparecería en la ciudad de Guadalajara el primer número de El despertador americano. Correo político económico de Guadalaxara, cuyo título evidenciaba las intensiones de sus editores. Salió bajo la dirección editorial del párroco Maldonado y con la colaboración de José Ángel de la Sierra y fray Francisco de la Parra, quien convenció a José Fructo Romero, propietario de la imprenta de la ciudad, para que se uniera al proyecto.
De El Despertador Americano se imprimieron siete números, con un tiraje de dos mil ejemplares cada uno (salvo el último que sólo alcanzó a ver quinientos), en tamaño "tabloide". El 27 de diciembre de 1810 salió el segundo número sólo con ocho páginas, el tercer número salió con el carácter de "extraordinario" el 29 de ese mes; los números restantes salieron al público los días 3, 10, 11 y 17 de enero de 1811. Cada ejemplar contó con distintos redactores.
Fue tal la aceptación que adquirió este periódico, que los dos mil ejemplares se agotaban casi de inmediato a pesar de su exorbitante precio de dos reales cada uno. El periódico constaba de 18 páginas (salvo el segundo), con un tamaño de 22.5 centímetros de largo por 17 de ancho, en papel de la mejor calidad. Se imprimía en el terreno que hoy ocupa el "Museo del periodismo"  (mejor conocido como la "Casa de los Perros").
La derrota de los insurgentes en la batalla del Puente de Calderón, en enero de 1881, puso fin al periódico rebelde. Las fuerzas realistas, encabezadas por los brigadieres Félix Ma. Calleja y José de la Cruz, retomaron la ciudad y se dedicaron a borrar toda huella que la insurgencia había dejado, incluido El Despertador americano.
Por orden de la Real Audiencia de Guadalajara, máximo órgano de gobierno y justicia, se realizaron diligencias para destruir cada ejemplar y castigar a los responsables de la creación del rotativo. Al ser interrogado, el presbítero Maldonado aceptó haber sido el editor del periódico. No obstante, declaró que fue obligado a escribirlo y pidió el indulto. Una vez que lo obtuvo, dirigió el periódico realista El telégrafo de Guadalajara. De la Sierra siguió sus pasos y pidió el indulto, lamentándose de haber redactado el número tres del periódico.

DEMONOLOGÍA (III): AZAZEL


Su nombre es de origen hebreo y significa "la cabra del emisario", término que acabó convirtiéndose en "chivo expiatorio"´. No queda muy claro si se trata de un ángel caído, un ángel o una entidad, pues no todos los textos que hacen referencia a él son muy claros al respecto.
En la Biblia hay una única referencia a Azazel en Levítico 16: 8, 10 y 26, pero es visto como una ceremonia, más que como una entidad: se trata de la "ceremonia del chivo expiatorio" que consistía en enviar al chivo para vagar en el desierto junto con otra cabra a la cual se sacrificaba ante Dios. Posteriormente el "azazel" era conducido hacia las afueras del desierto y liberado como prueba de que la culpabilidad había desaparecido de la región.
La tradición lo ha convertido en demonio gracias al "Libro de Enoch", evangelio apócrifo supuestamente escrito por el bisabuelo de Noé. En este texto, Azazel es descrito como el líder de los grigori (los "observadores"), un grupo de ángeles que copularon con mujeres mortales, dando origen a una raza de gigantes conocida como los Nephilim. También, dice el Libro de Enoch, Azazel  fue quien enseñó a los hombres a forjar las armas de guerra y a las mujeres a fabricar y utilizar los cosméticos. Su figura aquí también puede ser interpretada como la del "chivo expiatorio"; así lo indica la forma en la que es descrita su caída:

"Nuevamente habló el Señor a Rafael y le dijo: “Encadena a Azazel de manos y pies y arrójalo a las tinieblas; abre una hoya, que está en Dudael, y lánzalo dentro. Coloca sobre él rocas quebradas y melladas, cúbrelo con la oscuridad, déjalo vivir allí para siempre y cubre su rostro para que no pueda ver la luz. El día del gran juicio será arrojado al fuego. Cura la tierra que los ángeles han corrompido y proclama la salvación de ésta, de forma que puedan recobrarse de la plaga, para que todos los hijos de los hombres no perezcan por culpa de todas las cosas secretas que los Custodios les han desvelado y han enseñado a sus hijos. Toda la tierra ha sido corrompida por culpa de las obras que Azazel ha enseñado: impútale a él todo el pecado”.

Enoch X, 4-8

sábado, 7 de agosto de 2010

RESEÑA DEL LIBRO EL GRITO SILENCIOSO


Mitsusaburo y Takashi son dos hermanos que llevan mucho tiempo sin verse. Al regresar Takashi de su estadía en América, le propone a su hermano un viaje a la isla de Shikoku, tierra de sus orígenes, para vender la antigua propiedad familiar y, quizás, tener la oportunidad de un nuevo comienzo. Pero los verdaderos planes de Takashi son otros y así lo demuestra su obsesión con la figura del hermano de su bisabuelo, líder de una revuelta campesina que aconteció cien años atrás...
El grito silencioso es una de las novelas más importantes del escritor japonés Kenzaburo Oé, premio Nobel de literatura 1994, y sin duda también es una de las más representativas en cuanto a las temáticas que el autor acostumbra abordar: incomunicación, locura, muerte, degradación, culpa, destino. Todos estos tópicos se encuentra en esta novela, cargada de una atmósfera de decadencia que impregna cada página.
Los dos personajes principales no podían ser más antagónicos: Mitsu, el hermano mayor, realista y centrado, se sumerge lentamente en la pasividad, la negatividad; Taka, el joven inmaduro y optimista, quien anhela un heroismo similar al que, cree, su antepasado poseía, se encuentra en constante movimiento. Mitsu vive en una realidad cruel y desesperanzada: el suicidio de su mejor (y quizás único) amigo, el nacimiento de su hijo retrasado y el alcoholismo de su esposa lo hunden en la depresión; Taka sueña con una épica personal: convierte en paladines y víctimas propiciatorias al hermano de su bisabuelo y a su otro hermano mayor (quien murió a pedradas después de la segunda guerra mundial), confunde recuerdos con sueños y calla misteriosamente acerca del suicidio de su hermana menor. Mitsu es visto con burla y despreciado por los habitantes de la isla; Taka, en su intento de emular la revuelta campesina, se convierte en una figura a seguir, incluso para la esposa de Mitsu.
La violencia estalla, hay un nuevo levantamiento armado, pero éste es sólo una triste caricatura del ocurrido un siglo atrás: Taka utiliza a los muchachos del equipo de futbol que dirige para encabezar una revuelta contra el "emperador del supermercado", un coreano cuyo establecimiento ha llevado a la quiebra a muchas otras tiendas en la isla. Mitsu observa los acontecimientos y comprende que el objetivo de su hermano es distinto al que aparenta. Sabe que aún hay una verdad terrible, no dicha por Takashi, pero que se revelará al final de la revuelta.
El grito silencioso es una novela donde no hay concesiones para el lector: la miseria y degradación avanzan lentamente, mientras observamos una serie de personajes patéticos que luchan por encontrar significado a sus vidas. Y, mientras más avanzamos en la lectura, más nos damos cuenta de cuán familiares nos resultan estos personajes.

viernes, 6 de agosto de 2010

BRICK O LA RENOVACIÓN DEL NOIR


TÍTULO ORIGINAL: Brick
AÑO: 2005
DURACIÓN: 119 min.
PAÍS: EUA 
DIRECTOR: Rian Johnson
GUIÓN: Rian Johnson
MÚSICA: Nathan Johnson
FOTOGRAFÍA: Steve Yedlin
REPARTO: Joseph Gordon-Levitt, Lukas Haas, Nora Zehetner, Matt O'Leary, Noah Fleiss, Richard Roundtree, Emilie de Ravin, Meagan Good, Brian J. White

Brendan es un estudiante de instituto lacónico y extremadamente inteligente que prefiere mantenerse al margen de todo. Un día recibe una extraña llamada de su ex novia Emily, quien está en problemas. Ese mismo día, Emily desparece. Brendan comenzará a agitar las cosas para dar con su paradero.
Esta es la anécdota con la que arranca Brick, una joya cinematográfica de cine negro que no sólo cumple con las características del género sino que las renueva. A lo largo de dos horas, el espectador sigue una clásica historia noir: un personaje que comienza una investigación que lo llevará a descubrir un entramado de corrupción en su entorno, la aparición de una femme fatale que lo guiará en su descenso a los infiernos, una continua sensación de ambiguedad moral y un aire de derrota hacia el final del filme. En cuanto a los aspectos técnicos, éstos son los recursos básicos del noir: picado y contrapicado.
¿En qué es innovadora la película? El primer punto es que los personajes son jóvenes, estudiantes de Instituto que actúan como adultos corruptos. El segundo punto consiste en el cambio radical en cuanto a lenguaje visual: si bien es cierto que el picado y contrapicado permanecen en el filme para mostrar la desazón y corrupción que embarga a los personajes, lo cierto es que el clásico juego de sombras que siempre caracterizó al noir se encuentra presente sólo hacia el final de la película. Lo que observamos hasta entonces son lugares abiertos, llenos de colores, extremadamente iluminados que jamás merman la sensación general de noir, al contrario, la acentúan. Los códigos cambian: las escenas nocturnas son pocas y la imagen de la lluvia estrellándose contra el asfalto de una metrópoli fría y distante no existe dentro del filme. No obstante, estos cambios resultan naturales, no forzados, y permiten continuar la narración sin jamás sacrificar el aire de cine negro que permea a la película.
o

Brick es una película que debe visitarse en más de una ocasión para poder apreciar todo lo que en ella ocurre. El guión está elaborado como un acertijo en donde, tanto el protagonista como el espectador, tendrán que revisar una y otra vez las pistas que se les ofrecen hasta encontrar la verdad, por muy terrible que ésta sea.
Las actuaciones también destacan, en especial la de Joseph Gordon-Levitt, protagonista del filme: el peso de la película recae sobre sus hombros. Si otro actor hubiera sido el encargado de dar vida a Brendan, la película probablemente no hubiera resultado tan efectiva, pues una actuación no convincente hubiera llevado a los espectadores a desconfiar de las acciones que acontecen en el filme. En cambio, gracias a Gordon-Levitt y el resto del elenco, la verosimilitud de la historia jamás se pone en duda.
Con un guión inteligente, personajes (y actuaciones) extraordinarios y una propuesta original, Brick es ya un filme de culto.

jueves, 5 de agosto de 2010

INSTRUMENTOS DE TORTURA: EL APLASTAPULGARES


El aplastamiento de pulgares es uno de los tormentos más antiguos. A lo largo de la Historia se han utilizado distintos aparatos, siendo el que más famoso el que aparece en la fotografía que acompaña a este post. En el aparato veneciano con tres barras horizontales pueden introducirse dos pulgares y cuatro dedos, pero es tosco comparado con el instrumento austriaco que aparece en esta imagen.
La Constitutio Criminalis Theresiana (códice promulgado por la emperatriz Maria Teresa, en 1769) imponía a todos los jueces de la corona austriaca el someter a cualquier acusado que no quisiera confesar por propia voluntad a las "peinliche Fragen" (las preguntas dolorosas) y el aplastapulgares era el invento más efectivo para este fin.
La tortura consistía en el aplastamiento de uñas, falanges y nudillos en forma lenta y progresiva, extendiendo el dolor durante días sin provocar daño mortal a la víctima (se dice que, en 1629 en Prossneck, Alemania, dejaron a una mujer con éstos tornillos puestos de diez de la mañana a la una de la tarde mientras que el torturador y sus colaboradores fueron a almorzar). El nivel de desgarramiento podía ser controlado hasta el punto de provocar la mutilación del miembro.

miércoles, 4 de agosto de 2010

DE FILIAS Y PARAFILIAS

Abasiofilia: Atracción sexual por personas mutiladas, frecuentemen-te cojas o paralíticas. Tan extraño gusto sexual parece responder a una cuestión de costumbres. Según cuentan algunos expertos, en aquellos sitios donde la polio (causante de muchas cojeras en la población) causó estragos a mediados de siglo, los estudios indican que hay preponderancia de abasiófilos entre aquellos que fueron adolescentes o púberes por aquel entonces.

Acomoclitismo: Excitación por los genitales lampiños o depilados.

Acrofilia: Atracción por las alturas o por personas altas.

Acrotomofilia: La excitación sexual se produce por los miembros amputados de la pareja.

Actirastia: Excitación sexual proveniente de la exposición a los rayos del sol o de sentir el calor del sol.

Acucullofilia: Atracción por los penes circuncidados.

Adolescentismo: Vestirse o actuar como un adolescente.

Aerofilia: Atracción por el vuelo y todo los relacionado con volar.

Agalmatofilia, galateísmo, monumentofilia o pigmalionismo: El estímulo erótico se produce con estatuas o maniquíes desnudos.

Agonofilia: Atracción por la lucha con la pareja. Excitación que surge en la pareja después de una pelea física.

Agorafilia: Atracción a los espacios abiertos. En el ámbito sexual, se entiende como la excitación producida por la actividad sexual o el exhibicionismo en lugares públicos.

Agrexofilia: Atracción por el hecho de que la actividad sexual sea oída por otras personas.

Albutofilia: Atracción por los baños, las duchas calientes y en general por el contacto con el agua.

Algofilia: Atracción por sentir dolor. Se diferencia del masoquismo por la ausencia del componente erótico.

Algolagnia: Proviene del griego (algos: dolor, lagneia: placer). Sensación de placer (no sexual) que se obtiene al infligir dolor a otros.

Alopelia: Experimentar un orgasmo sólo viendo a otras personas manteniendo relaciones sexuales.

Alorgasmia: Excitación proveniente de fantasear durante el acto sexual con otra persona que no sea la pareja.

Alotriorastia: Excitación por parejas sexuales de otras razas.

Altocalcifilia: Atracción por los zapatos de tacón alto como fetiche.

Alveofilia: Atracción por tener relaciones sexuales en una bañera.

Alvinolagnia: El placer sexual se obtiene únicamente con el estómago de la pareja.

Amaurofilia: Preferencia por el sexo con personas invidentes o con los ojos vendados.

Amelotasis o Amelotatista: Atracción sexual hacia personas con algún miembro amputado.

Amiquesis: Excitación producida al rascar a la pareja durante el acto sexual.

Amokoscisia: Excitación por el deseo de castigar a la pareja sexual.

Amomaxia: La excitación se consigue al tener relaciones sexuales dentro de un automóvil estacionado.

Anastimafilia: Atracción por las personas obesas.

Androginofilia: Atracción por las personas andróginas, que posee simultáneamente rasgos masculinos y femeninos.

Androidismo: Excitación provocada por muñecos o robots con aspecto humano.

Andromanía: Hipersexualidad masculina o deseo desaforado por la práctica del sexo. Se trata de la versión masculina de la ninfomanía. Condición compulsiva en un hombre de tener relaciones con diferentes personas, de manera promiscua y sin estar enamorado. No equivale a gigoló (quien recibe una paga)

Andromimetofilia: Atracción por las mujeres vestidas de hombres o que se comporten como tales.

Anglofilia: Admiración o simpatía por los ingleses o por lo inglés.

Anisonogamia: Atracción por una pareja sexual mucho más joven o mucho mayor.

Anofelorastia: Excitación que se produce al profanar objetos considerados sagrados.

Anofilemia: Atracción por el sexo oral sobre el ano y el perineo.

Antolagnia: Placer obtenido al oler flores.

Apotemnofilia: Excitación sexual producida por la idea de ser amputado.

Aracnofilia: Atracción a las arañas.

Asfixiofilia: Los asfixiófilos hallan placer sexual por la asfixia, ya sea viéndola en su pareja o autoproduciéndosela. La mayoría de los asfixiófilos no suelen pasar de un primer grado. Aún así, continúa siendo una práctica muy peligrosa, ya que la falta de oxígeno en el cerebro puede provocar daños irreversibles. La creencia de que la asfixia provoca placer sexual  data al menos del siglo XVII, cuando los médicos comenzaron a practicarla en pacientes impotentes ante la creencia de que un poco de asfixia reavivaba el miembro viril. Dicha creencia provenía del hecho que los cuerpos sin vida de los reos ahorcados sufrían una erección post mortem muy frecuentemente. Posteriormente se descubriría que esto se debía, simplemente, a los últimos retazos de actividad muscular.

Astenolagnia: Atracción por la humildad, la humillación o la debilidad sexual de la pareja.

Astrafilia: Atracción por los truenos y relámpagos.

Audiolagnia: El estímulo principal proviene de la escucha de otras personas realizando el acto sexual.

Autagonistofilia: El placer sexual se produce al ser visto por otras personas durante el acto sexual o ser filmado durante el mismo.

Autoasasinofilia: Atracción por la fantasía de ser asesinado o de escenificar la propia muerte.
Autonepiofilia: La excitación se produce por utilizar pañales y ser tratado como un bebé.

Autoungulafilia: El placer se obtiene al rascarse los propios genitales. En casos extremso puede llegar a producir sangrado.

Avisodomía: Atracción por tener relaciones sexuales con aves.

Axilismo: Masturbación dentro de la axila de la pareja.
 
Balloning: Placer sexual que se obtiene sólo al ver mujeres hinchando globos, explotándolos, montándolos, estirándolos y jugando con ellos.

Belonefilia: Excitación producida por el uso de agujas.

Biastofilia: Aquellos que sólo se excitan sexualmente cuando asaltan a alguien contra su voluntad.

Blastolagnia: Persona atraída por mujeres muy jóvenes.

Bukkake: Excitación sexual sólo cuando le eyaculan encima.

Candalagnia o candaulismo: Ver a la pareja copulando con otra persona.

Capnolagnia o capnogalia: Excitación sexual producida por ver la manera en que la otra persona fuma.

Catafílico: La excitación sexual se produce sólo cuando el hombre se somete a su pareja.

Cateterofilia: Excitación sexual con el uso de algún tipo de cateter.

Chezolagnia: Sólo logra excitarse al masturbarse durante la defecación.

Choreofilia: Excitación sexual al bailar.

Cinofilia: Excitación al tener relaciones sexuales con perros.

Ciprieunia: Excitación sólo con prostitutas.

Clastomanía: Obsesión por romperle a la pareja la ropa que lleve puesta.

Claustrofilia: atracción a espacios cerrados.

Cleptofilia: atracción por robar.

Clismafilia: La excitación depende de recibir un enema.

Coitolalia: Excitación producida al hablar durante el acto sexual.

Consuerofilia: Coserse zonas de la piel con aguja e hilo para obtener placer sexual.

Coprofemia: Placer sexual proveniente de decir obscenidades en público.

Coprofilia (coprolagnia): El uso de excremento en la práctica sexual (ya sea observando cómo defeca otra persona o untándose excremento sobre el cuerpo).

Coprolalia: Estimulación sexual mediante el uso de palabras altisonantes.

Corefalismo: Excitación sexual sólo practicando sexo anal con niñas.

Coreofilia: Excitación a través del baile erótico.

Coulrofilia: atracción a los payasos.

Cratolagnia: Excitación provocada por la fuerza de la pareja.

Crematistofilia: Excitación producida al pagar por sexo.

Criptoscopofilia: Excitación al contemplar la conducta (no necesariamente sexual) de otras personas en la privacidad de su hogar.

Crurofilia: Atracción sexual por las piernas.

Cyesolagnia: Excitación sexual sólo con embarazadas.

Dacryfilia o dacrilagnia: Excitación sexual por ver lágrimas en los ojos de la pareja.

Dendrofilia: Cuando la excitación sólo se produce al frotarse contra los árboles.

Dipoldismo: Excitarse propinando golpes en las nalgas a niños.

Dorafilia: Excitación sexual al tocar pieles animales, sintéticas o de cualquier otro tipo.

Dysmorfofilia: Atracción hacia personas deformadas (mastectomizadas, jorobadas, etc..).

Ecdemolagnia: Excitación proveniente de viajar o estar lejos del hogar.

Ecdiosis: La excitación sólo se produce al desnudarse ante desconocidos.

Efebofilia: La atracción sexual de una persona madura hacia un adolescente varón entre 13 a 18 años.

Electrofilia (electrocutofilia): La excitación sólo se produce al usar suaves choques eléctricos durante la práctica sexual.

Elefilia: Obsesión sexual por los tejidos.

Emetofilia: Excitación sexual proveniente del acto de vomitar.

Enditofilia (endytophilia o enditolagnia): La excitación sólo se produce al ver a la pareja vestida.

Erotofonofilia: Excitaciñón al realizar llamadas telefónicas utilizando lenguaje erótico.

Erotolalia: Estimularse sexualmente solamente hablando acerca de sexo.

Escopofilia (escoptofilia, escoptolagnia o mixoscopía): La excitación dependerá de mirar abiertamente a otras personas en el acto sexual (no subrepticiamente como en el voyeurismo).

Espectrofilia: Excitación producida por la imagen en el espejo.

Estigmatofilia: Excitación ante tatuajes, agujereamientos (píercing), sacrificios o cicatrices.

Exofilia o neofilia: Excitación sexual ante lo inusual o bizarro.

Falofilia: Atracción por los penes grandes.

Flatofilia: Excitación proveniente del olor de los gases intestinales propios o de la pareja.

Formicofilia: Excitación sexual al reptar de insectos o animales pequeños (hormigas, caracoles, gusanos, etc.) sobre los genitales.

Fratrilagnia: Atracción por las relaciones sexuales incestuosas. Excitación al imaginar el sexo con su hermano.

Frotismo (froteurismo): La persona obtiene placer sexual únicamente refregando sus genitales contra personas desconocidas.

Fúrtling: Excitarse metiendo un dedo a través de un agujero cortado en la zona genital de una foto o dibujo.

Gerontofilia: Atracción sexual de una persona joven por un hombre de edad mucho mayor. La atracción de jóvenes por mujeres maduras se llama graofilia y la atracción tanto por ancianas como por ancianos se llama cronofilia.

Gimnofilia o nudomanía: Excitación por la desnudez.

Ginemimetofilia: La excitación sólo se producirá si la pareja es un travesti.

Gomfipotismo: Excitación provocada por los dientes.

Grafolagnia, iconolagnia o pictofilia: El estímulo se produce sólo ante fotos o cuadros eróticos.

Gregomulcia: Excitación por ser manoseado por una persona desconocida en una multitud.

Harpaxofilia: Experimentar placer al ser robado.

Hebefilia: Atracción por niñas púberes.

Hemotigolagnia: Atracción sexual por los tampones usados.

Hibristofilia: Excitación sexual al fantasear con tener relaciones con un violador.

Hierofilia: Atracción sexual por las cruces.

Hifefilia: La excitación dependerá de la posesión de algún objeto ajeno, ropa, cabellos, piel, etc.

Higrofilia: Excitación producida por cualquier tipo de fluido corporal.

Hipnofilia: Excitación al contemplar personas dormidas.

Hirsutofilia: Atracción por el vello.

Homiliofilia: Excitación sexual producida por predicar una religión a una persona sencilla y fácil de convencer de cualquier cosa.

Ipsofilia: Excitación sólo por uno mismo. No es lo mismo que masturbación, donde el objeto sexual puede ser una persona presente, una fotografía o una fantasía.

Jactitafilia: Excitación producida por el relato de las propias hazañas sexuales.

Knismolagnia: Excitación sexual producida por las cosquillas.

Lactafilia: Excitación por los pechos en periodo de amantamiento.

Latronudia: Excitación por desnudarse ante el médico, generalmente fingiendo una dolencia.

Lectolagnia: La única excitación proviene de la lectura de textos de contenido erótico.

Lluvia dorada, ducha dorada, urofilia, ondinismo: La única excitación proviene de orinar o ser orinado por la pareja

Macrofilia: El único estímulo son las personas grandes o rollizas.

Maieusiofilia: Atracción por mujeres embarazadas.

Masoquismo (duololagnia): Placer ligado a la propia humillación o sufrimiento físico (cachetadas, latigazos, pellizcos) o moral (humillación). Se diferencia de la algomanía por la presencia del componente erótico.

Matronolagnia: Excitación sexual provocada sólo por mujeres mucho más mayores.

Melolagnia: Excitación sexual provocada por la música (no necesariamente tiene que ser eróticas).

Menstruofilia o menofilia: Atracción sexual por una mujer menstruando.

Merintofilia: Excitación sexual provocada por estar atado.

Microfilia: Atracción sexual por las personas pequeñas o enanas.

Microgenitalismo: Excitación por los penes pequeños.

Misofilia: Atracción sexual por la ropa sucia
Moriafilia: Excitación provocada por chistes sexuales.

Necrofilia: Atracción sexual por los cadáveres.

Nepirastia: Excitación proveniente de tener alzado a un bebé.

Nosolagnia: Excitación proveniente de saber que la pareja tiene una enfermedad terminal.

Oclofilia (ochlofilia): Excitación ante una multitud de personas reunidas.

Odaxelagnia: Excitación al morder o ser mordido por la pareja.

Ofidiofilia: Excitación provocada por serpientes.

Olfactofilia: Excitación debida al olor de la transpiración, especialmente de los genitales.

Ozolagnia: Excitación sexual por olores fuertes.

Partenofilia: Atracción sexual por las vírgenes.

Pediofilia: Atracción sexual por las muñecas.

Pedofilia: Atracción hacía los menores.

Picacismo: Excitación sexual al introducir alimentos en alguna de las cavidades del cuerpo con el fin de que la pareja los recupere con la boca.

Pigofilia: Excitación por el contacto con las nalgas.

Polyiterofilia: Personas que necesitan tener una serie de parejas sexuales consecutivas antes de conseguir el orgasmo.

Psicrofilia: Excitación debida al frío o a ver a personas con frío.

Pungofilia: Necesidad de ser pinchado con el fin de obtener placer sexual.

Quinunolagnia: Excitación sexual por ponerse en situaciones de peligro.

Retifismo: Fetiche por los zapatos.

Sadismo: Experimentar placer erótico al provocar dolor físico o humillación en la pareja. Se diferencia de la algolagnia por la presencia del componente erótico.

Salirofilia: Excitación al ingerir la saliva de la pareja.

Saliromanía: Ensuciar o dañar la ropa de la pareja.

Somnofilia: Acariciar y realizar sexo oral a una persona dormida hasta despertarla.

Sudorofilia: Atracción por el sudor de la pareja.

Tafefilia: Excitación proveniente de ser enterrado vivo.

Thlipsosis (zlipsosis): Excitación proveniente de los pellizcos.

Tripsofilia (tripsolagnia): Excitación por ser masajeado o por hacerse lavar el cabello.

Vampirismo: Excitación sexual proveniente de la extracción de sangre.

Voyeurismo: Excitación al ver a otras personas dedicadas al acto sexual de manera subrepticia.

Xenofilia: La excitación sólo se produce ante parejas de distintos países.

Zoofilia (bestialismo): La excitación sexual se produce solamente con animales

MAESTROS DEL CINE DE TERROR: GEORGE A. ROMERO (1940- )


Director famoso por sus películas de terror que involucran muertos vivientes y crítica social. Romero nació en Nueva York y durante su infancia hizo algunas películas con una cámara de 8 mm.Tras graduarse de la Universidad Carnegie Mellon de Pittsburgh en 1960, comenzó su carrera grabando cortometrajes y comerciales para The Latent Image, una compañía que fundó junto a John Russo y Russell Streiner. Durante este periodo, el trio se aburrió de hacer comerciales y decidieron filmar una película de terror. 
Así fue como nació La noche de los muertos vivientes (1968), un filme que costó 114,000 dólares y que hoy en día es considerado como una película de culto, además de la mejor cinta de zombies de la historia. La película, dirigida por Romero y escrita junto a John A. Russo, fue filmada en blanco y negro utilizando una película de 35 mm. La cinta muestra cómo los muertos vuelven a la vida, siendo sus principales características la violencia y el canibalismo, característica presente en las demás películas de la serie. Tras una década de reestrenos, la película recaudó 12 millones de dólares en Estados Unidos y 30 millones a lo largo del mundo. En 2001, el American Film Institute la agregó a la lista de los 100 mejores thriller de la historia, colocándolo en el puesto número 93. La revista Time, por su parte, la ubicó entre las 25 mejores películas de terror de la historia.


Supuestamente la crítica social que se observa La noche de los muertos vivientes (1968) no fue premeditada:  según Romero, el hecho de utilizar a un afroamericano como protagonista fue debido a que Duane Jones era "el mejor actor entre nuestros amigos". No obstante, el controvertido final de la película parece indicar lo contrario. La situación con respecto a la raza aumentó cuando el director viajaba hacia Nueva York, con el fin de reunirse con un posible distribuidor para la cinta: "Esa noche en el automóvil, nos enteramos que Martin Luther King había sido asesinado. Así, el impacto de la película nos afectó de inmediato”. Varios críticos de cine vieron en la cinta un mensaje contra la Guerra de Vietnam, el racismo y la Guerra Fría.
Las siguientes películas realizadas por Romero no fueron muy populares: There's Always Vanilla (1971), Season of the Witch (1972) y The Crazies (1973). Aún así, mantenían la visión crítica de Romero, hecho que lo destacaba de los otros directores de terror de su época. The Crazies posee algunas similitudes con las películas de muertos vivientes de Romero, ya que muestra cómo un arma biológica cambia el comportamiento de los seres humanos, quienes se vuelven violentos (esta película recientemente fue objeto de un remake). Otro filme estrenado durante estos años fue Martin (1977). En la cinta, el director trata el tema de los vampiros, pero desde un punto de vista psicológico.
En 1978, Romero regresó al género de los muertos vivientes con la cinta El amanecer de los muertos. La historia cuenta cómo un grupo de sobrevivientes trata de refugiarse de los zombies en un centro comercial. Utilizando 1,5 millones de dólares, la película recaudó cerca de 40 millones alrededor del mundo. El crítico de cine Roger Ebert la catalogó como "una de las mejores películas de terror jamás creadas". Fue además ubicada en el puesto número 27 de las "50 mejores películas de culto" por la revista Entertainment Weekly en mayo de 2003. En octubre de 2007, Stylus Magazine la nombró la mejor película de zombis de la historia. En algunos países de Europa , como Italia y España, la película se distribuyó bajo el título Zombi.
En El amanecer de los muertos, el director critica al consumismo. En una escena de la película, los sobrevivientes, que se refugiaban en un centro comercial, olvidan lo que está ocurriendo en el resto de la ciudad mientras recorren las tiendas. En otra escena, se ve cómo los zombies se dirigen al centro comercial, guiados por una especie de instinto o recuerdo.
A principios de la década de los 80, Romero dirigió Knightriders (1981), película que muestra cómo los protagonistas realizan torneos medievales de justa en sus motocicletas; y Creepshow (1982), escrita por Stephen King y basada en los cómics de terror de los años 50. Esta película estaba compuesta por varios cortometrajes. Tras el éxito de la cinta, Romero produjo una serie de televisión titulada Tales from the Darkside en 1984. Al igual que Creepshow, la serie se basaba en cómics de terror como Tales from the Crypt y The Vault of Horror.


Romero incluyó una tercera película a su saga de muertos vivientes, titulada El día de los muertos y estrenada en 1985. En la película, los sobrevivientes se refugian en una estación militar subterránea, surgiendo diversos conflictos entre los protagonistas. Se puede observar además una evolución en el comportamiento de los muertos vivientes, especialmente en el zombie que fue estudiado por los científicos de la estación.
En 1987 trabajó como guionista en Creepshow 2, siendo Michael Gornick el director de la cinta. Posteriormente dirigió Monkey Shines (1988), película basada en la novela homónima de Michael Stewart. La historia se centra en un tetrapléjico que utiliza a un mono como ayudante; sin embargo, el animal comienza a tener un extraño comportamiento.


A principios de la década de los noventa, Romero dirigió Two Evil Eyes (1990) junto al italiano Darío Argento. La película está dividida en dos secciones basadas en relatos del escritor Edgar Allan Poe. Romero estuvo a cargo de la adaptación de "El caso del señor Valdemar", mientras que Argento de "El gato negro".
Tres años más tarde dirigió The Dark Half (1993), basada en la novela homónima de Stephen King. La película recaudó $10 millones.
Romero tuvo un período de inactividad que duró aproximadamente siete años. Durante ese tiempo trabajó escribiendo guiones para estudios como MGM, Universal y 20th Century Fox, pero no dirigió ninguna película, hecho que lo llevó a colaborar con una compañía francesa en la realización de Bruiser. La película se estrenó en 2000 y narra la historia de un hombre que se obsesiona con una máscara blanca. La cinta está basada en la masacre del Instituto Columbine, ocurrida en 1999. Sin embargo, el proyecto no obtuvo una buena respuesta por parte del público.
Aunque la idea de realizar una nueva película de muertos vivientes había sido evaluada hace años por Romero, su producción se vio retrasada debido a los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos. Finalmente, el 24 de junio de 2005, el director estrenó una cuarta película titulada La tierra de los muertos (conocida anteriormente como Dead Reckoning). Fue protagonizada por Dennis Hopper, Asia Argento y John Leguizamo, entre otros. Tuvo un presupuesto de aproximadamente $15 millones de dólares, el mayor en la historia de las películas de Romero hasta este momento.
Romero no estuvo del todo conforme con el resultado final de La tierra de los muertos, por lo que decidió dirigir una nueva película, pero esta vez financiada de manera independiente. La película se tituló Diary of the Dead y fue presentada el 8 de septiembre de 2007 en el Festival Internacional de Cine de Toronto. Su estreno en los cines de Estados Unidos fue el 15 de febrero de 2008. La cinta no sigue el orden cronológico de las cuatro anteriores, ya que es un intento de comenzar una nueva franquicia de muertos vivientes. Muestra la historia de un grupo de estudiantes, que mientras hacen una película de terror en el bosque, descubren que los muertos están cobrando vida. Los jóvenes registran el momento, pensando en el impacto que causaría para su proyecto. Una de las características de la película es que fue realizada mediante cámara subjetiva, es decir, el protagonista filma lo que va ocurriendo, al igual que en otras cintas de terror como  The Blair Witch Project (1999),  [Rec] (2007) y Cloverfield (2008).
Una de las críticas que realiza en Diary of the Dead, está dirigida hacia los medios de comunicación, pero principalmente hacia el protagonista, quien se obsesiona con la idea de hacer un documental sobre lo que está ocurriendo. Esta actitud le crea severos problemas con sus compañeros.
En 2010, Romero estrenó Survival of the dead, filme de zombies que no ha obtenido buenas críticas.

DE CITAS Y FRASES CÉLEBRES (III)

"Felicidad: agradable sensación que surge de la contemplación de la miseria de otro."
Ambrose Bierce

“Me aburren los ateos: siempre están hablando de Dios”.
Heinrich Böll

“Amor y dolor son una sola cosa y (…) el valor del amor es la suma de lo que se paga por él y cada vez que se consigue barato uno se está engañando”.
William Faulkner

“Las partes buenas de nuestra relación eran como una rata revolviéndose y mordiéndome en el estómago”.
Charles Bukowski

“¿Qué es el hombre sino una minúscula alma que mantiene en su vida a un cadáver?”
Malcolm Lowry

martes, 3 de agosto de 2010

CONOCIENDO GUADALAJARA: EX CONVENTO DEL CARMEN


UBICACIÓN: Avenida Juárez #638, entre 8 de julio y pavo. Colonia Centro.

Era el antiguo convento de las carmelitas, erigido entre 1749 y 1758. Originalmente, se trató de un enorme terreno que abarcaba desde el actual jardín del Carmen hasta la avenida Enrique Díaz de León. El complejo construido contaba con un templo, un convento y una biblioteca (la más completa de su época), además de un huerto que prosperó de una forma acelerada. Durante la segunda mitad del siglo XIX, las monjas donaron la mayor parte de este huerto al pueblo, construyéndose así el Parque de la Revolución.
En 1860, los liberales, que controlaban la ciudad, destruyeron varios edificios religiosos como represalia por el apoyo dado a los conservadores. Entre estos edificios devastados se encontraban casi todo el conjunto del Carmen, Santo Domingo y San Francisco. Los dos últimos no pudieron reponerse del ataque; del complejo del Carmen únicamente quedó parte del convento y la capilla de la iglesia (actual templo del Carmen). Hacia finales de los años sesenta del siglo XX, se comenzó a remodelar el ex convento.
El edificio original ha sido alterado en numerosas ocasiones, principalmente desde mediados del siglo XIX. El cambio más radical proviene cuando, entre 1947 y 1952, se abre la avenida Juárez-Vallarta, acción con la que se mutila una parte importante de lo que era la construcción, dejando la iglesia a un costado del paso vial y el resto de lo que era el convento del lado norte.
Hasta 1986, el ex convento albergó las oficinas de la Secretaría de Turismo estatal. En 1980, el poeta Elías Nandino inauguró los "miércoles literarios" para el encuentro del público con las diferentes manifestaciones de esta bella arte: presentaciones de libros, lecturas, conferencias y seminarios sobre diversos autores.
Actualmente, es un centro cultural. El ex convento cuenta con cinco salas de exhibición de artes plásticas y dos capillas: la Elías Nandino (con capacidad para 120 personas), en donde se realizan eventos relacionados a los miércoles literarios; y la Higinio Ruvalcabaso (cupo de 150 personas), para eventos musicales (martes y jueves) y representaciones teatrales (fines de semana). También cuenta con una videosala, una cafetería y una libería. Finalmente, en él se encuentran las oficinas del Programa DIA del DIF Jalisco y, en la parte alta, las oficinas de Conciertos Guadalajara, A.C.

lunes, 2 de agosto de 2010

VAMPIROS

La figura del vampiro resulta una de las más apasionantes dentro del folklore a nivel mundial. La relación entre el acto de beber sangre y vivir para siempre aparece en todos los continentes a lo largo de distintas épocas. Las leyendas vampíricas que giran en torno a personajes históricos también son muy recurrentes (piénsese en Vlad Tepes o Erzsébeth Báthory). Lamentablemente, la saga Crepúsculo ha arruinado a este ser, convirtiéndolo en una criatura sobrenatural cursi y melindrosa.
A continuación, hago un listado con los diferentes tipos de vampiros que aparecen en el folklore. Cada uno de ellos pertenece a una región distinta y posee sus propios atributos. He omitido muchos nombres por cuestiones de espacio, pero también porque en algunos casos el folklore los considera como demonios o espíritus y no tanto como vampiros. Incluso algunos de los que aquí incluyo entran en las otras clasificaciones pero los dejé por sus indudables rasgos vampíricos.

Asanbosam: Vampiros africanos que poseen ganchos en lugar de pies. Beben la sangre del pulgar de sus víctimas. Viven en los árboles.

Adze: Espíritu vampiro que se separa del cuerpo de las brujas y chupa la sangre de los seres vivos. A falta de ello se contenta también con la leche de nuez de coco o con aceite de palma. Vuela en forma de luciérnaga y abundan en los montones de basura; si se le captura, recobra su forma humana. Proceden del sur de Ghana y Togo.

Alp: Espíritu originario de Alemania que de noche oprime el pecho de los durmientes, chupando la sangre de los pezones de hombres y niños, o extrayendo la leche de las mujeres y las vacas. Se dice que el alp nace de un vampiro de cuya boca surge en forma de mariposa. Para neutralizarlo, una vez identificado el cadáver que lo ha producido, basta con meterle un limón en la boca

Aswang: Es un vampiro de las Filipinas. Se cree que de día es una hermosa mujer y por la noche un demonio alado. Su alimento es por lo general sangre (aunque algunos lo consideran como un devorador de cadáveres), y prefiere la de los niños, incluso la de los fetos. Esta criatura se reconoce por su forma al terminar de alimentarse: ella parece hinchada, casi embarazada. Una característica del Aswangs que los distingue de otras criaturas mitológicas filipinas es su propensión a sustituir las víctimas o cadáveres robados con una copia que crea a partir de los troncos de los árboles y otros materiales vegetales. Entre sus muchos talentos, el Aswang puede transformarse de animal a humano y de humano a animal. El Aswang puede ocultarse como un cerdo, perro, serpiente, murciélago o pájaro negro. Se supone que si una persona los mira a los ojos, el reflejo parece invertido. Durante sus actividades nocturnas, andan con los pies al revés y las uñas de los pies invertidas. Si el Aswang lame la sombra de una persona se cree que este individuo morirá pronto.

Baital:  Es el vampiro indio. Su forma natural es mitad hombre, mitad murciélago; mide medio metro. Ingiere vísceras y sangre de animales y humanos.

Bajang: Vampiro malayo. El Bajang se puede esclavizar y heredar. Se mantiene en un tabong (recipiente de bambú) el cuál es protegido por varios encantos. Mientras que él está encarcelado se alimenta con huevos y sólo se tornará en contra de su amo si no se le proporciona bastante alimento. El amo de este demonio puede enviarlo a infligir daño a sus enemigos. El enemigo generalmente muere tiempo después de una enfermedad misteriosa. Según tradiciones, el Bajang vino del cuerpo de un niño recién nacido, y puesto fuera de él por varios encantos. La leyenda cuenta que en su forma de gato, si es acariciado se transforma en un niño que succionará la sangre de quien lo toca.

Baobhan-Sith: Es un vampiro escocés. Se trata de una especie de un híbrido entre vampiro y fantasma que se aparece como una mujer preciosa que baila con los caballeros que encuentra hasta que estos están tan cansados que ellas pueden alimentarse de ellos matándolos y bebiendo su sangre. Normalmente visten de verde y pueden ser exterminadas con hierro frío.
o
Brahmaparush: Vampiro de la India que goza de consumir seres humanos. Esta criatura bebe la sangre de sus víctimas a través de su cráneo, luego come el cerebro y finalmente procede a envolver con intestinos el cuerpo de sus víctimas y realiza una danza ritual.

Dearg-Due: Es una criatura temida de Irlanda, cuyo nombre significa “Red Blood Sucker”. Este vampiro data de la época céltica, y aún se le teme. La única manera de contener sus depredaciones es apilar piedras sobre cualquier sepulcro sospechado y así contener tal bestia. El cuento más famoso del Dearg-Due es la historia de una mujer hermosa enterrada en Waterford, en una pequeña de la iglesia cerca de un árbol. Varias veces al año ella se levantaba de su tumba, usando su apariencia para llevar a su víctima al ataud.

Estrie: Este espíritu hebreo, siempre con forma femenina, vive entre humanidad para satisfacer su necesidad de sangre. Su presa favorita son los niños, pero cuando la necesidad de comida se hace imperiosa ninguna criatura está a salvo.

Jararacas: Vampiro brasileño, se cree que aparece en forma de serpiente y se alimenta del pecho de una mujer.

Lobishomen: Este es un vampiro portugués y brasileño, cuyas víctimas son principalmente mujeres. Este vampiro no mata realmente a sus víctimas, sólo toma pequeñas dosis de sangre. Después de su ataque las mujeres presentan tendencias ninfomaníacas.

Mara: En Alemania, es un espíritu vampiro de sexo femenino que, cuando ha probado la sangre de un hombre, se enamora de él y lo persigue. En Checoslovaquia se considera que es el espíritu de una persona viva que de noche abandona su propio cuerpo para chupar la sangre de otras personas.
o
Penanggalan: Este vampiro malayo vuela por las noches solamente con su cabeza y su cuello con sus intestinos colgando debajo. La criatura es siempre femenina y se alimenta generalmente de niños o mujeres de parto.

Pijavica: Vampiro esloveno. Es creado como consecuencia de una mala vida llevada por una persona, tal como el incesto. Se alimenta de parientes o descendientes.

Polong: Vampiro de Malasia, creado embotellando pedazos de un hombre asesinado. Se usa para realizar ciertos rituales arcaicos, se crea un enlace entre el creador del Polong permitiendo que el se alimente un poco cada día por medio de su dedo.

Ramanga: Este vampiro viviente se encuentra en Madagascar. Es sirviente de los ancianos de la tribu, el Ramanga consumiría los recortes de las uñas y la sangre derramada de un miembro noble de la tribu.

Strigoii: Este es el vampiro Rumano. Gusta de atacar en bandadas. Se pueden matar poniendo ajo en su boca o quitándole su corazón.

Ubour: Este vampiro búlgaro es creado cuando una persona muere violentamente o el espíritu rechaza dejar el cuerpo. Estos restos permanecerán enterrados cuarenta días y entonces se levantará de la tumba. No beberá sangre hasta que se extingan sus otras fuentes del alimento. Se dice que el Ubour puede crear cierto resplandor con su movimiento.

Upier: Vampiro polaco bastante inusual. Este vampiro se levanta a mediodía y regresa a descansar a medianoche. Se cree que tiene una lengua con púas y consume cantidades excesivas de sangre. La fascinación de esta criatura por la sangre va mucho más allá que la de otros vampiros.

Upierczi: Estos vampiros tienen sus orígenes en Polonia y Rusia llamados también Viesczy. Tienen un aguijón debajo de la lengua en lugar de los colmillos. Están activos del mediodía a la medianoche y pueden ser destruidos cuando su cuerpo es quemado. Cuando el cuerpo ya está quemado estallará y aparecerán animales (ratas, cucarachas…). Si cualquiera de estas criaturas escapa, entonces el espíritu del Upierczi escapará y volverá para buscar venganza.

Vurdalak: Vampiro búlgaro. Se trata de un ser supuestamente poseído por una entidad demoníaca que vuelve a la vida para acabar con los miembros de su familia, y posteriormente, con el resto de los humanos que se le crucen en su camino.

OBRAS MAESTRAS DE LA PINTURA: LA PERSISTENCIA DE LA MEMORIA


AUTOR: Salvador Dalí (1904-1989)
TÉCNICA: Óleo sobre lienzo
MEDIDAS: 24 x 33 cm
FECHA: 1931
UBICACIÓN ACTUAL: Museo de Arte Moderno de Nueva York

Pintura surrealista de Dalí. En el cuadro aparece la bahía de Port Lligat al amanecer. Como fondo, se observan el mar y una pequeña formación rocosa a la derecha. Hay cuatro relojes de bolsillo: uno  "normal" y tres blandos, deformados. Uno de los relojes cuelga en equilibrio de la rama de un árbol. Más abajo, en el centro del cuadro, otro se acopla a modo de montura sobre una cara híbrida, parte humana y parte ave, que parece dormir (su ojo está cerrado). El tercer reloj blando está a punto de deslizarse por un muro; sobre este reloj hay una mosca y sobre el reloj más pequeño, el que no se encuentra derretido, situado sobre el muro, hay una gran cantidad de hormigas.
Los objetos están representados con exactitud y detallismo, pero sus dimensiones no son reales y están deformados. El cuadro está dividido en dos partes no simétricas: una envuelta en tinieblas, en primer término, con un foco de luz a la derecha que ilumina suavemente los objetos; y la otra, fuertemente iluminada, al fondo, con una luz muy blanca, irreal. Predominan los tonos frios (azules, grises, blancos), que contrastan con los cálidos (ocres, marrones y amarillos).
Domina la línea horizontal del mar al fondo, remarcada por la luz, que divide el cuadro en dos mitades desiguales pero armoniosas. Se complementa con la horizontal de la rama seca del árbol, que con su tronco marca a la izquierda una vertical que equilibra la composición. Como elementos dinámicos, el pintor utiliza las líneas diagonales (mesa, cabeza) y las curvas (relojes, cabeza). El color contribuye a lograr estos efectos, ya que los tonos cálidos nos acercan las formas, mientras que los frios las alejan. La perspectiva tradicional existe, pero el espacio parece extraño. El punto de vista del espectador es alto, aunque no en todos los objetos.
El tema hace alusión a la memoria y no al tiempo, por lo que quizás Dalí buscaba establecer la relación entre una y otro, demostrando que la memoria puede deformarse, irse escabullendo (como el reloj que va a deslizarse por el muro), pero persiste. Quizás no sea exacta, así como los relojes del cuadro que marcan diversas horas (aunque siempre se encuentran alrededor de las seis), pero busca persistir, aunque sea en el sueño, en el paisaje onírico.