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lunes, 15 de noviembre de 2010

DIOSES DE LA ANTIGÜEDAD: KALI


A esta diosa se le asocia con la muerte y la destrucción. Su nombre parece ser una versión femenina de la palabra sánscrita kāla (que significa ‘oscuridad’, aunque también se traduce ‘mujer negra’).
Su primera aparición es en el Rig Vedá (I milenio a. C.), donde es mencionada como una de las siete lenguas de Agni, el dios del fuego. En tradiciones subsecuentes, se le considera comoo una de las consortes del dios Shivá, quien es capaz de apaciguar el salvajismo irrefrenable que la caracteriza, desafiándola con un baile silvestre del tandava o apareciendo como un bebé que llora apelando a su instinto maternal.
En el texto Devi mahatmiam (también conocido como Chandi o Durga sapta sati) del libro Markandeia puraná, escrito entre el 300 y el 600 de la era cristiana, se le describe como Kālī o Kālīka. En dicho texto se cuenta que un ejército de demonios comandado por el gigante-demonio Raktavija atacó a los dioses; en su defensa Durga (la gran madre) tomó la forma de una feroz diosa negra, a esta forma es lo que llamamos Kali. Ella luchó encarnizadamente contra el demonio durante largo tiempo, pero de cada gota de la sangre de Raktavija surgían mil demonios tan poderosos como él. Entonces Durga se desdobló en una segunda forma, llamada Chandi. Mientras Kali bebía la sangre del gigante (para evitar la aparición de más demonios), Chandi pudo dar muerte al monstruo y a sus huestes.
Cuando la victoria sobre los gigantes quedó consumada, Kali bailó de alegría tan furiosamente, que la tierra tembló bajo su peso. Ante el ruego de los dioses, Shiva le pidió que depusiera su actitud, pero era tal el grado de excitación de la diosa que no lo escuchó. Entonces Shiva se tumbó él mismo entre los muertos; ella continuó bailando hasta que vio a Shiva debajo de sus pies, por lo que inmediatamente sacó la lengua, avergonzada por la falta de respeto que había cometido con él.
A Kali se la representa como una mujer con cuatro u ocho brazos; en su modalidad de cuatro miembros porta en una mano una espada, en otra la cabeza del gigante al que ha dado muerte y con las otras dos está animando a sus devotos. Lleva dos cadáveres como pendientes y un collar de calaveras. Por única vestimenta lleva una faja hecha con las manos de hombres-demonios muertos, y su lengua le cuelga fuera de la boca. Sus ojos son encarnados como los de un borracho; su cara y uno de los senos están embadurnados con sangre. Se encuentra erguida con un pie sobre el pecho de su esposo.
Kali es temida por sus prácticas sanguinarias, las cuales encontraron eco en algunos rituales de sus adoradores. Esta diosa tuvo adeptos de género violento en la época colonial cuando los ingleses se apoderaron de la India, y que sus asesinatos rituales sembraron el pánico en la población hasta avanzado el siglo XIX. Se trata de los Thugs o Phansigars, cuyo método consistía en el estrangulamiento hasta la asfixia mediante un pañuelo (llamado rumal). Después, las víctimas eran abiertas en canal, desfiguradas y enterradas ritualmente. Finalmente, los Thugs danzaban de forma triunfal sobre las tumbas.
Dentro de las tradiciones tántricas la naturaleza oscura de Kali es una importante figura. Su dualidad radica en que sin la muerte no puede existir sin la vida e igualmente la vida no puede existir sin la muerte.

sábado, 25 de septiembre de 2010

DIOSES DE LA ANTIGÜEDAD: ODÍN


Odín es el dios principal de la mitología nórdica. Hijo de Bor y Bestla. Es, además, padre de muchos de los dioses, entre ellos: Thor, Baldr, Vidar y Váli.
Representa a la sabiduría (ofreció uno de sus ojos en el pozo de Mimir, para de este modo poder acceder a la sabiduría de los años), la guerra (él mismo es un guerrero formidable) y la muerte (establecía a quién le tocaba morir en el campo de batalla), así como de la magia (gusta de transformarse para recorrer los mundos), la poesía (daba a los poetas valerosos la hidromiel), la profecía (podía leer las runas), la victoria (él decide el resultado de las batallas) y la caza.  
Su origen se remonta antes de la creación del mundo. En el principio existían dos razas: los gigantes de hielo y los ases. Ellos habían entablado una guerra durante mucho tiempo, de la que ningún bando resultaba vencedor.  La situación no hubiera cambiado si Bor, uno de los ases, no hubiera desposado a una gigante de hielo: Bestla. De esta unión nacieron tres hijos que derrotarían a Ymir, el gigante primigenio y cambiarían el destino de la guerra.
Odín y sus hermanos creando el mundo
Odín y sus hermanos, Vili y Ve, crearon al mundo a partir del cuerpo de Ymir. La sangre de Ymir formó el mar; su carne formó la tierra (midgard, donde habitan los humanos); sus huesos y dientes hicieron las montañas y las piedras; de su cráneo surgió el cielo, aguantado por cuatro enanos en cuatro puntos, que recibieron los nombres de Norte, Sur, Este y Oeste; del cerebro se formaron las nubes, y de sus cejas se crearon las barreras que separan el Midgard del Jötunheim (tierra de los gigantes supervivientes a la guerra que dio origen al mundo).
Tras crear el mundo, Odín se encontró con un olmo y un fresno y, ayudado por sus hermanos, los dotó de vida, creando así al primer hombre, Ask, y a la primera mujer, Embla. Ellos decidieron a adorar a Odín.
En la mitología nórdica, la sed de sabiduría de Odín es enorme y tres pasajes son prueba de ello: el primero de ellos ya fue mencionado (el sacrificio de su ojo); el segundo también hace referencia a Mimir, el guardián del pozo de la sabiduría: en una batalla contra los Vanir, Mimir fue decapitado y Odín aprovechó la oportunidad para llevarse la cabeza y hacer uso de los conocimientos y visiones del otrora guardián; el tercer pasaje explica cómo Odín obtuvo la capacidad de leer runas: él mismo se colgó atravesado por su lanza, durante 9 días y 9 noches, del Yggdrasil (el árbol de la vida que mantiene unidos los distintos mundos).
Odín también acostumbra viajar disfrazado con un sombrero viejo, un abrigo oscuro y a veces una vara por bastón. A veces pide posada a los habitantes del midgard (los hombres) y si se le es negada o él sufre algún daño por parte de los anfitriones, cobra venganza. En cierta ocasión, el dios llegó como huésped al palacio del rey Geirrøðr, quien sospechó de él y lo torturó manteniéndolo encadenado entre dos intensos fuegos. Después de revelarle algunos secretos de naturaleza divina, Odín se mostró como quien en realidad era; el rey corrió arrepentido a liberarlo pero tropezó con su espada y murió atravesado por ésta.
Odín reside en Asgard, el mundo de los dioses. Allí, el dios tiene tres residencias: Glaðsheimr, un amplio salón donde presidía sobre los doce diar o jueces y donde se regulaban los asuntos del Asgard; Valaskjálf, lugar donde se encontraba su trono, Hliðskjálf, construido enteramente de plata; y el Valhalla, donde recibía a las almas de los guerreros muertos
Acostumbra se hace acompañar por dos cuervos: Hugin (pensamiento) y Munin (memoria). Ellos informan diariamente a Odín sobre las andanzas de los dioses, gigantes, enanos, y los hombres. También posee dos lobos llamados Geri y Freki, a los cuales les da lo que le corresponde como almuerzo en el Valhalla.
En batalla, Odín blande su lanza, llamada Gungnir, la cual nunca falla, y monta su corcel de ocho patas, llamado Sleipnir. Es, además poseedor de Draupnir, un anillo de oro cada nueve noches produce ocho nuevos anillos.
Se dice que en el final de los tiempos, Odín guiará a los dioses contra las fuerzas del caos en la batalla del fin del mundo, el Ragnarök. En este enfrentamiento el dios será muerto y devorado por el feroz lobo Fenrir, el cual será inmediatamente muerto por Vidar, quien le desgarrará las fauces y colocará un pie en la garganta.

Ragnarok

viernes, 13 de agosto de 2010

DIOSES DE LA ANTIGÜEDAD: RA



Dios que simboliza el sol del mediodía en su máximo esplendor. Se le representa como hombre con cabeza de halcón, coronado con el disco solar rodeado por el ureo, sosteniendo el anj y un cetro. El término Ra se aplicó inicialmente al Sol, como astro, y posteriormente al dios en su asociación a la creación, pues es el dios dador de vida, responsable de la muerte y la resurrección.
Según la mitología egipcia, Ra creó al mundo por medio del lenguaje. Así, creó a Tefnut (la lluvia), Geb (la Tierra) y Nut (el cielo), además de todo lo que existía en el mundo. Sin embargo, una de las palabras, su nombre secreto, la guardó para sí, pues en él residía su poder.
Ra podía asumir la forma que desera, por lo que se convirtió en hombre y llegó a ser el primer faraón de Egipto. Ra gobernó durante miles de años llevando bienestar y prosperidad a sus habitantes. Pero Ra envejecía; así es que los hombres dejaron de respetarlo y se burlaban de él a sus espaldas.
Ra vio que los hombres se reían de él y no obedecían sus leyes, situación que causo gran enojo en él. Decidió convocar a los otros dioses en un lugar secreto para pedir consejo. A la reunión acudieron: Shu ,Tefnut, Geb, Nut y Nun. Nun propuso la destrucción de los hombres mediante la diosa Sekhmet, idea que fue respaldada por los demás.
Ra, con su ojo, creó a la diosa Sekhmet, una entidad feroz y sanguinaria. Sekhmet dejó sentir su furia sobre todos los que ridiculizaron a su padre, sembrando el terror y la desesperación en todo Egipto: los hombres procuraban esconderse, pero la diosa Sekhmet, los encontraba y asesinaba, para despuer lamer su sangre.
Pero Ra se apiadó de los hombres y decidió hacer algo para detener la matanza. Envió a mensajeros en busca de grandes cantidades de ámbar. Luego ordenó preparar siete mil jarras de cerveza. Más tarde, mandó mezclar el ámbar con la cerveza. A la luz de la luna, la cerveza adquiría el color rojo de la sangre. Ra envió a sus mensajeros a volcar esta mezcla en el lugar donde se encontraría Sekhmet al día siguiente. Cuando la diosa vio la tierra inundada de color rojo, creyó que sería sangre real porque no había cerca ningún hombre; se acercó al sitio y bebió tanto, que ese día no pudo matar a ningún hombre.
Cuando Sekhmet volvió ante la presencia de Ra, el dios la recibió con alegría pues no había matado a ninguna persona y decidió cambiar su nombre por el de Hathor. A partir de ese momento se convirtió en la diosa de la dulzura, el amor y la pasión. La humanidad fue redimida y Ra continuó reinando.


Pero Isis, hija de Geb y Nut, la tierra y el cielo, y esposa de Osiris, decidió conocer los nombres de todas las cosas, para ser tan grande como el propio Ra. Su conocimiento fue tal, que la única palabra que desconocía era el nombre secreto de Ra. Para lograr que Ra le dijese su nombre, Isis guardó la saliva que había salido de la boca del dios durante uno de sus viajes al cielo y le dio forma de serpiente. La creación de Isis mordió a Ra. Aprovechando su dolor, Isis le ofreció un antídoto si accedía a decirle el nombre. El dios  hizo pasar su nombre desde su corazón al de ella, dándole poder sobre él. Utilizando en nombre de Ra, Isis ordenó que el veneno fuese eliminado, dejándolo sano y salvo. Sin embargo, su reinado entre los hombres había terminado.
Se decía que cada noche, Ra viajaba por el mundo inferior bajo la forma de Auf-Ra, el sol poniente. Para viajar por el cielo se creía que lo hacía en barca de Oriente a Occidente en un viaje de que duraba 24 horas: de día era una barca conocida como "Mandjet"; por la noche viajaba en una barcaza pequeña llamada "Mensenktet". Según los momentos del viaje, se manifestaba en tres entidades diferentes: al amanecer era Jepri; al mediodía, Horajti y al anochecer, Atum.
Al morir, al atardecer, Ra adoptaba la forma de un carnero (Auf-Ra) y se introducía en la boca de la diosa del cielo, Nut, atravesaba por la noche su cuerpo y en este trayecto luchaba con la serpiente Apofis, que habita en las profundas aguas de Nun e intenta impedir la salida del nuevo día. Era la eterna lucha entre la luz y la oscuridad, y si Apofis venciese alguna vez volvería a reinar el caos y la oscuridad sobre el mundo.
Durante el viaje nocturno, Upuaut (Ofois) viajaba en la popa de la barca como "abridor de caminos". Durante las 12 horas de oscuridad el dios visitaba las 12 regiones del Duat, habitadas por monstruos terribles que intentaban detener el avance de la barca. Ra renacía cada mañana como un nuevo sol.

jueves, 10 de junio de 2010

DESTRUYENDO INFANCIAS DE DISNEY: EL MITO DE HERACLES O HÉRCULES


Me resulta increíble ver cómo las nuevas generaciones han distorsionado por completo el mito de Hércules debido a la película de Disney. Voy a ser muy claro: ese mal filme no se parece en nada al mito original. Hades es el dios del inframundo (no del infierno) y no es malo; Zeus no es una perita en dulce; y quien trató de matar a Hércules en más de una ocasión fue Hera, la esposa-hermana de Zeus.
En la mitología grecorromana, todos los dioses son un reflejo de la humanidad, pues tienen vicios, virtudes y pasiones; buscan sólo el placer (a eso se le llama hedonismo); se divierten de vez en cuando con los humanos, haciéndoles pasar un mal rato, y son rencorosos y vengativos.
Lo mejor será que cuente el mito de Heracles (nombre griego de este semidios) o Hércules (nombre romano), tal y como nos lo heredaron los griegos: el dios Zeus se obsesionó con una humana, Alcmena. Mientras el esposo de ésta, Anfitrión de Tebas, se disponía a regresar junto a su mujer después de muchos años de guerra contra Atenas, Zeus aprovechó la oportunidad para tomar la apariencia del rey y yacer junto a su esposa. De esta unión nació Heracles.
Como a Zeus le gustaba jactarse de sus aventuras con humanas, Hera se enteró rapidamente del embarazo de Alcmena. Disfrazada de humana, retrasó el parto lo más que pudo hasta que fue descubierta. Preocupado por los celos de su mujer y el odio que proyectaba contra el niño, Zeus se encargó que el infante recibiera el nombre de Heracles (que significa "gloria de Hera"); con esto, esperaba aplacar la ira de su esposa, algo que no sucedió.
Tiempo después, Zeus (otras versiones dicen que fue Hermes) logró engañar a Hera para que amamantara a Heracles, pero el niño había desarrollado ya mucha fuerza y mordió uno de los pezones de la diosa con tal violencia que un chorro de leche formó la mancha que cruza el espacio (de ahí el nombre “vía láctea”).
Este episodio enfureció a tal grado a la diosa, que al poco tiempo mandó a dos serpientes para que asesinaran al niño. Heracles, con un año ya cumplido, estranguló a las serpientes, una con cada mano, sin encontrar mucha resistencia debido a su tremenda fuerza.
Heracles creció, pero la vida de hijo de reyes no era lo suyo. Intentaron cultivarlo en las artes, pero era un estudiante indisciplinado; su maestro de música, Lino, lo regañaba constantemente, por lo que un día Heracles lo golpeó con una lira y lo mató. Aunque Heracles fue declarado inocente (bajo el argumento del derecho de matar al adversario en legítima defensa), a Anfitrión le preocupaba que el joven fuera víctima de más ataques de ira, por lo que lo mandó al campo.
Heracles se encargó de los rebaños de Anfitrión y conoció a un boyero escita llamado Téutaro, quien lo educó en el arte de manejar el arco. Gracias a esto, el joven semidiós se hizo de un nombre, pues realizó grandes hazañas, entre ellas dar caza al león de Citerón, que mataba a los rebaños de la región. Cuando regresaba de esta proeza, Heracles se topó con los emisarios del rey Ergino de Orcómeno, quien exigía un tributo a todos los tebanos. Heracles les cortó la nariz y las orejas a los emisarios y mandó decir al rey que eso sería todo el tributo que recibiría de él.
El rey tebano Creonte recompensó a Heracles dándole la mano de su hija Mégara. El joven aceptó gustoso y tuvo varios hijos con ella (existen diversas versiones acerca del número de hijos). Hera por fin encontraba terreno fértil para vengar las infidelidades de su marido: provocó un ataque de locura al héroe y éste mató a sus propios hijos (algunas versiones dicen que también a Mégara).
Para pagar sus culpas, Heracles acudió a la sibila délfica, quien le ordenó cumplir diez trabajos que dispondría Euristeo, el hombre a quien más odiaba, pues había usurpado su legítimo derecho a la corona. A esos diez trabajos, Euristeo (por consejo de Hera) añadió otros dos, pues consideró que en dos de los anteriores el héroe había hecho trampa, pues recibió ayuda. Esos doce trabajos son los siguientes:
1. Matar al león de Nemea
2. Matar a la Hidra del lago de Lerna
3. Alcanzar a la Cierva de Cerinia.
4. Capturar al Jabalí de Erimanto.
5. Limpiar los establos de Augías.
6. Acabar con los Pájaros del lago Estínfalo.
7. Domar al toro salvaje de Creta.
8. Robar las yeguas del rey Diomedes de Tracia.
9. Vencer a las amazonas y tomar el cinturón de Hipólita.
10. Matar a Gerión y robarle sus rebaños.
11. Robar las manzanas de oro del Jardín de las Hespérides.
12. Ir a buscar a Cerbero, a los Infiernos, y llevarlo a Euristeo.

Tiempo después, como castigo por un asesinato, Heracles se convirtió en esclavo de la reina Ónfale. El semidiós fue obligado a realizar las tareas de mujeres, pero pasado un tiempo la reina se prendó de él y se casaron. No se menciona en versión alguna si Heracles la abandonó o ella murió.
Después de participar en varias aventuras (entre ellas, formar parte de los argonautas), Heracles conoció a quien sería su última esposa, Deyanira. Al poco tiempo de haber celebrado su boda, la pareja tuvo que cruzar un río, por lo que el centauro Neso se ofreció a ayudar a Deyanira; pero una vez que estuvieron del otro lado, Neso intentó violarla. Heracles, enfurecido, desde el otro extremo, sacó su arco y una flecha envenenada con la sangre de la Hidra y mató al centauro. Mientras el héroe cruzaba el río para reunirse de nuevo con su esposa, Neso agonizaba. Lo último que hizo el centauro antes de morir, fue decirle a Deyanira que le quitara un trozo de piel y que si algún día Heracles le era infiel, ella debería tejerle una vestimenta con dicho trozo para garantizar que el semidiós continuara a su lado.
Tiempo después, al ver que Heracles fijaba su atención en otra mujer, Deyanira hizo lo que el centauro le había recomendado, sin tomar en cuenta que la piel de Neso estaba salpicada por la sangre de la hidra. Al vestirse Heracles, comenzó su agonía: la vestimenta se adhería a su piel de forma dolorosa, matándolo lentamente; cuanto más intentaba arrancársela, peor era el dolor. Deyanira, horrorizada, se suicidó.
Finalmente, Heracles, acompañado por Filoctetes, encendió una pira y se arrojó a ella. Su parte mortal pereció, pero su parte inmortal (por ser hijo de un dios) le permitió ascender al cielo y hacer finalmente las paces con Hera.