Mostrando entradas con la etiqueta mesoamérica. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta mesoamérica. Mostrar todas las entradas

domingo, 16 de enero de 2011

DE CIUDADES MESOAMERICANAS: UXMAL


Es una antigua ciudad maya del periodo clásico. Panorámica de Uxmal.Se localiza a 62 km al sur de Mérida, capital del estado de Yucatán.
Sus edificios son típicamente del estilo Puuc, con muros bajos lisos sobre los que se abren frisos muy ornamentados a base de representaciones de las cabañas típicas mayas, que se representan por columnillas (en representación de las cañas con las que se construían las paredes de al chozas) y figuras trapezoidales (en representación de los tejados de paja), serpientes enlazadas y, en muchos casos bicéfalas, mascarones del dios de la lluvia, Chaac, con grandes narices que representan los rayos de las tormentas, y serpientes emplumadas con las fauces abiertas saliendo de los mismos seres humanos. También se aprecia en algunas ciudades influencias de origen nahua y el seguimiento del culto a Quetzalcóatl y Tláloc que se integraron con las bases originales de la tradición Puuc.
Las construcciones aprovechan el relieve del terreno para ganar altura y adquieren volúmenes muy importantes, destacan la Pirámide del Adivino, con cinco niveles, y el Palacio del Gobernador que ocupa una extensión de más de 1.200m².
Entre sus edificios, destaca la pirámide del Adivino, también llamada del Hechicero o del Enano. La leyenda cuenta la historia de un enano que era hijo de una hechicera y que había nacido de un huevo. Este personaje, con la intención de hacerse gobernador de la ciudad, apostó con el gobernador de entonces que era capaz de construir una pirámide en una sola noche. La pirámide fue construida y el enano se proclamó gobernador de la tres veces edificada ciudad de Uxmal.
Esta pirámide el mayor monumento de la ciudad. Tiene una altura de 35 m y una anchura de 53,5 m . Consta de cinco estructuras diferenciadas y de diferentes épocas, cada una de ellas tiene su propio templo (los primeros están enterrados por los siguientes y son inaccesibles mientras que para acceder a los otros e ha practicado una apertura). Se alza sobre un zócalo o banqueta que rodea la construcción. Se comenzó a edificar en el siglo VI y el último nivel data del siglo X. Los jeroglíficos existentes han ayudado a la datación de cada uno de los periodos de construcción.
Detrás de la Pirámide del Adivino hay un gran patio situado sobre una gran plataforma cuadrada de 120 m de lado. En cada lado se alzan edificaciones que tienen un gran número de aposentos que se abren al patio. Este hecho llevó a que los españoles lo compararan con un convento, de ahí adopta el nombre, desde esos tiempos, de Casa de las Monjas.
Sobre una gran plataforma que conforman tres terrazas que están rodeadas de una planicie se alza el Palacio del gobernador, considerado como una de las cumbres arquitectónicas del México Antiguo. Mide casi 100 m × 12 y 9 de altura y consta de tres cuerpos independientes, el central es un edificio rectangular que tiene catorce cámaras accesibles, 11 de ellas, desde el exterior. Ambos lados se levantan sendos edificios que quedan unidos al central mediante galerías de bóvedas. Los muros, a la altura de los accesos el muro esta liso, sin ornamentación. Sobre ella hay una gran greca muy ornamentada con muchos mascarones de Chaac, chozas de techo de paja, guirnaldas, columnitas, tronos y tocados de plumas que dan a todo el conjunto una gran relevancia. Sobre la puerta central se ubica una figura que representa a un gobernante con un gran penacho que se corona por una composición de serpientes bicéfalas.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

DE CIUDADES MESOAMERICANAS: TULA


Esta ciudad fue erigida como capital de la cultura tolteca; sus ruinas se localizan al sur del Estado de Hidalgo. Floreció  entre los años 900 y 1200 d. C., y fue sinónimo de creación y habilidad artísticas, pues este pueblo destacó por su dedicación a la cultura y las artes.
Cuenta una leyenda que el rey-sacerdote Quetzalcóatl fundó la ciudad de Tula después de vengar el asesinato de su padre, y comenzó así un gran periodo de esplendor para los toltecas, ya que de la mano de su gobernante aprendieron artes e importantes doctrinas religiosas y realizaron grandes construcciones como los atlantes, símbolo que identifica la zona arqueológica.
Cuando Tula vivió su máximo esplendor tenía una extensión aproximada de 16 Km. cuadrados con una población de 80,000 habitantes. La influencia de Tula abarcó una extensa zona, pues hacia el Norte se la ha comprobado en Sinaloa, y en el Sur, en Chichén-Itzá.
Tula fue destruida en 1156 por invasores chichimecas; sus antiguos pobladores la abandonaron y huyeron hacia Yucatán.
El esplendor de la antigua ciudad quedó representado por los vestigios que, hoy en día, componen la zona arqueológica, como la pirámide B o Edificio de los Atlantes, el Palacio Quemado, el Altar Central, el Coatepantli o Muro de las Serpientes, los Juegos de Pelotas y el Tzompantli. Construcciones que guardan testimonio de la jerarquía que tuvo la ciudad en la época prehispánica.
El volumen de las dos pirámides principales no es muy grande, si se compara, por ejemplo, con el de las pirámides del Sol y de la Luna en Teotihuacan, pero las dimensiones de estas construcciones toltecas eran realzadas por las terrazas y plataformas que conforman el gran complejo arquitectónico.
De ahí que uno de los principales atractivos del lugar sean las esculturas conocidas como los Atlantes de Tula, que miden poco más de cuatro metros de altura, labrados en piedra basáltica, hallados en 1940 por el arqueólogo Jorge Acosta. Los monumentales atlantes custodian la parte superior del Templo de Tlahuizcalpantecutli o Estrella de la Mañana (Pirámide B) desde la cual se aprecia toda la plaza principal del sitio.


En la parte trasera de la Pirámide B se localiza el Coatepantli o Muro de serpientes, estructura que mediante los estudios se ha deducido estuvo dedicada a Quetzalcóatl.
El Coatepantli contiene tres hileras de frisos, de las cuales la central muestra serpientes que devoran individuos semidescarnados, quienes representarían el alma de los guerreros; las otras dos presentan grecas escalonadas, mientras que en su parte superior tiene grabados caracoles cortados transversalmente que de acuerdo con las investigaciones están asociados a Venus.
La estructura es  una muestra de la gran destreza que tenían los toltecas para labrar piedras. Este arte también se aprecia en los frisos que recubren la parte trasera de la Pirámide B (edificio de los atlantes) los cuales representan a diversos animales, como un puma y águilas. Estas estructuras al igual que el Coatepantli marcaban los límites del “espacio sagrado”.
El edificio más importante de la zona es la llamada Pirámide C, localizada en el lado noreste de la plaza, su importancia radica en el hecho de que probablemente era el axis mundi del recinto sagrado y por lo tanto el eje central de construcción de la ciudad.
El Palacio Quemado, se ubica en el conjunto oeste de la Pirámide B (donde se encuentran los Atlantes). Está conformado por varios cuartos y columnas, así como patios hundidos centrales. El atractivo principal de esta estructura son los adosados de muros, vestíbulos, banquetas y altares recubiertos con bajorrelieves que representan procesiones de personajes divinos como Tláloc.

viernes, 12 de noviembre de 2010

DE CIUDADES MESOAMERICANAS: MONTE ALBÁN


Capital de los zapotecos durante más de 1200 años (500 a.C.-700 d.C.), esta ciudad fue fundada en lo alto de una montaña. Se piensa que sus habitantes procedían del valle de Oaxaca. Esta zona llegaba a abarcar el territorio del actual estado de Oaxaca, el sur de Puebla y el este del estado de Guerrero.
Alrededor de una enorme plaza, que abarcaba unas seis hectáreas, construyeron templos y palacios de piedra. Las habitaciones de los nobles contaban con patio central y cripta familiar subterránea. Mientras el conjunto monumental se organiza en torno a la plaza central, las habitaciones de los estratos sociales más bajos se localizaban en terrazas construidas ex profeso.
Como la mayoría de las construcciones prehispánicas, la zona arqueológica de Monte Albán cuenta con un centro ceremonial de juego de pelota, el cual se encuentra localizado al norte de la plataforma oriente. Este recinto también dedicada al juego de pelota muy cercana a la Tumba 105, que se conoce como Juego de Pelota Chico. En algún momento los muros de esta edificación estuvieron cubiertos por estuco, como lo han demostrado las excavaciones realizadas en ese lugar. Las dimensiones del juego de pelota son de aproximadamente 25 m de largo y de 7 por 22 m en los extremos conocidos como cabezales. La longitud interior incluyendo los cabezales en su totalidad es de aproximadamente nto es conocido como Juego de Pelota Grande a diferencia de otra construcción 40 m.
Los zapotecas enterraban a sus muertos junto a grandes urnas de cerámica que representaban a sus dioses. Así lo demuestran las 190 tumbas hasta ahora encontradas. Se cree que estos grupos adoraban a más de treinta dioses distintos.
Su edificio más antiguo es el Templo de los Danzantes; en él hay más de 300 esculturas que probablemente representan a prisioneros capturados por la ciudad. Frente a este edificio hay una construcción con lápidas jeroglíficas que indican su dominio sobre unas cuarenta poblaciones.

Templo de los danzantes

En el Templo y Galería de los Danzantes se encuentran marcados rasgos olmeca, donde se destacan bajorrelieves esculpidos en lápidas que decoran los basamentos y que representan a personajes en aparente movimiento.
Adicionalmente, se distinguen hombres sacrificados con miembros mutilados y algunas inscripciones que muestran que ya se contaba con un sistema de escritura, un calendario y evidencia del uso astronómico.
En el mismo Monte Albán, aunque perteneciente a una cultura posterior, se encontró la denominada tumba 7, famosa por las joyas de oro, turquesa y cristal de roca halladas en ella.
En 1987, Monte Albán fue declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO.

lunes, 18 de octubre de 2010

DE CIUDADES MESOAMERICANAS: PALENQUE


Esta antigua ciudad maya se encuentra localizada en medio de la selva chiapaneca. Se cree que fue construida alrededor del año 400 d. C. Su primer gobernante fue Bahlum Kuk I, quien dio origen a la primera dinastía palencana.
Las estructuras de la ciudad que hasta el día de hoy han sido descubiertas son de destacar debido a su valor y complejidad arquitectónica, sobresaliendo el Templo de las Inscripciones, en el cual se halla la cripta funeraria de Pacal el grande. También en esta ciudad se encuentran los templos del León y del Conde, el conjunto de las cruces (formado por el Templo de la cruz, el Templo del sol, y el Templo de la cruz foliada), un palacio y la zona del juego de pelota.
En su época de esplendor, la ciudad contaba con decenas de miles de habitantes, organizados en una pirámide social: en la cima estaban el gobernante y sus familiares más cercanos; después, se encontraban las familias nobles compuestas de sacerdotes, guerreros y escribas; más abajo, artesanos, músicos y ceramistas, y en la base se localizaban los campesinos y esclavos.
Palenque perdió su importancia después del año 800 d. C. y, aunque la ciudad conservó parte de su población, ya no se erigieron nuevos monumentos. Eventualmente, fue abandonada.

miércoles, 29 de septiembre de 2010

DE CIUDADES MESOAMERICANAS: CUICUILCO


Su nombre significa “Lugar donde se hacen cantos y danzas” (aunque algunos historiadores afirman que en realidad significa “Lugar de colores y cantos”). Fue el primer centro cívico religioso de grandes dimensiones del altiplano mexicano. En su época llegó a dominar el sur del valle de México.
Los asentamientos humanos más antiguos que se conocen del sitio datan del 1200 adC, pero se cree que en esa época Cuicuilco estaba constituído por una comunidad puramente agrícola. Poco a poco comenzó la formación de un centro urbano, y aparecieron las cabeceras, que son plataformas de tierra cónoco-truncadas, lugares de jerarquía mayor que funcionaban como centros de integración. En su período de desarrollo recibió influencias importantes de la civilización Olmeca.
En el centro de este lugar se erigió un templo circular de casi veinte metros de altura (entre el 800 y 600 a. C.); a su alrededor se encontraban terrazas y altares de piedra y a las orillas del lugar habitaban los campesinos. Quedan suficientes vestigios para afirmar que la población que habitó Cuicuilco se encontraba dividida ya en todos los estratos sociales que caracterizarían a las culturas mesoamericanas.
En sus últimos años entró en conflicto con Teotihuacan (la otra potencia de la región) pero este enfrentamiento no derivó en la destrucción de Cuicuilco. El centro encontró su fin en el siglo I d. C., debido a una erupción del volcán Xitle (que en náhuatl significa ombligo de fuego), destruyendo la mayor parte de Cuicuilco y cubriendo a la pirámide con lava y cenizas, obligando así a sus habitantes a emigrar.
Actualmente, la zona arqueológica de Cuicuilco se localiza en la avenida Insurgentes Sur, en el cruce con Anillo Periférico y cuenta con museo de sitio y visitas guiadas.

viernes, 20 de agosto de 2010

DE CENTROS CEREMONIALES: LA VENTA


Este lugar representa el centro cermonial más importante de la cultura olmeca (también conocida como la "cultura madre", pues de ella se desprenden todas las demás civilizaciones mesoamericanas). La Venta se construyó en una isla pantanosa cerca de la desembocadura del río Tonalá, en Tabasco. Se cree que fue fundada alrededor del año 900 a. C.
El área tiene una extensión de mil seiscientos kilómetros cuadrados. En su parte más elevada se erigió una pirámide cónica de barro acumulado que mide más de treinta metros de altura. Alrededor de ella se construyeron grandes plataformas de tierra, terrazas y plazas decoradas con arcilla de colores. Todos los edificios se orientaban de sur a norte a lo largo de un eje central; en los terrenos cercanos al eje, los antiguos habitantes enterraron enormes ofrendas de piedras finas, esculturas de basalto, además de figurillas de jade y serpentina.
Como La Venta era un lugar arenoso, los habitantes del lugar transportaban enormes bloques de basalto desde la sierra de los Tuxtlas para poder esculpir estelas, altares, tronos y las famosas cabezas colosales que atraen a tantos turistas de todas partes del mundo.