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miércoles, 5 de enero de 2011

FOBIAS

Acrofobia: Se trata del miedo a las alturas, no simple vértigo sino un temor que ocasiona ansiedad a quienes lo padecen. La fobia suele manifestarse en situaciones tales como las de asomarse a un balcón, estar en un mirador elevado o junto a un precipicio. Al igual que sucede en otras fobias, aquellos individuos que la sufren buscarán evitar la situación temida.

Aerofobia: Se trata del tan común miedo a viajar en avión (de hecho, se calcula que sólo el 5% de los pasajeros abordan el avión sin temores de ningún tipo). Sin embargo, las personas que padecen de esta fobia no experimentan sólo una ligera inquietud en el momento del aterrizaje y del despegue, sino que en ocasiones las fobias les impiden planear siquiera un viaje de este tipo, o les ocasionan trastornos de ansiedad ante la perspectiva de un futuro viaje, incluso meses antes de llevarlo a cabo.
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Agorafobia: Se trata del miedo a los espacios abiertos, y es un trastorno más común entre las mujeres que entre los hombres. El agorafóbico teme todo aquel lugar donde no se sienta “seguro” o no pueda “recibir ayuda”. El que presenta este tipo de trastorno suele refugiarse en su hogar y rara vez sale, ya que en esas ocasiones experimenta una gran ansiedad. Es la fobia que motiva más a menudo consultas a especialistas.

Allodoxafobia: Miedo a las opiniones de los demás

Apeirofobia: Miedo al infinito

Aracnofobia: Se trata del miedo a las arañas. Se calcula que la mitad de las mujeres y el 10% de los hombres padecen esta fobia en algún grado. Las reacciones de estas personas resultan exageradas para los demás, e incluso para los mismos afectados. Éstos procuran mantenerse apartados de los sitios en donde pueden encontrarse arañas, o donde han visto telas de araña. En los casos más serios, el pánico puede ser detonado incluso al ver una fotografía.
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Araquibutirofobia: Miedo a las cáscaras de los cacahuetes

Autofobia: Miedo a uno mismo

Bogifobia: Miedo al hombre del saco, el monstruo del armario

Brontofobia: Son comunes las fobias que involucran elementos climáticos o determinados fenómenos meteorológicos, y éste es el caso de la brontofobia. Consiste en el miedo extremo ante los rayos y truenos de las tormentas. Alguien con esta fobia estará alarmado tanto antes como durante las tormentas, y en casos extremos, padecerán los síntomas de la ansiedad. Incluso puede verse afectada su vida social, ya que su planificación de actividades depende del pronóstico meteorológico, y pueden llegar a faltar al trabajo o modificar sus hábitos debido al clima.
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Cacofobia: Miedo a la gente fea o a la fealdad de uno mismo

Caliginefobia: Miedo a las chicas guapas

Carcinofobia: Se trata del miedo a contraer cáncer. Es uno de los temores más comunes desde el momento en que la mayoría de los adultos siente aprensión ante la posibilidad de manifestar esta enfermedad. Sin embargo, en el caso de los fóbicos, se trata de un miedo muy antinatural, ya que demostrarán temerle a cualquier síntoma físico negativo, asociándolos todos a síntomas de la enfermedad.
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Catisofobia: Miedo a sentarse

Chamainofobia: Miedo a Halloween

Cipridofobia: Miedo a las prostitutas

Claustrofobia: Al contrario que la agorafobia, este trastorno implica el temor a quedar confinado a espacios cerrados. Se estima que entre un 2 y un 5% de la población padece esta fobia. Estas personas suelen evitar los ascensores, el metro, los túneles, las habitaciones pequeñas, hasta las puertas giratorias les pueden presentar dificultades, así como también el uso de equipos para técnicas de diagnóstico médico como el TAC.
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Colpofobia: Miedo a los genitales

Consecotaleofobia: Miedo a los palillos chinos

Cromatofobia: Miedo a los colores

Crometofobia: Miedo al dinero

Dextrofobia: Miedo a los objetos a la derecha del cuerpo

Dutchfobia: Miedo a alemanes y holandeses

Eisoptrofobia: Miedo a los espejos

Emetofobia: Se trata de la fobia al vómito o a vomitar. Hay personas que sienten más que una simple aversión hacia el acto de vomitar, y que incluso cambian sus hábitos alimenticios y sociales en consecuencia (por ejemplo, evitar ir a comer a restaurantes por temor a que la comida que le sirvan allí les siente mal al estómago). Si bien sólo en casos extremos se considera fobia, se calcula que el 6% de la población siente temor de vomitar.
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Epistemofobia: Miedo al saber y al conocimiento

Escatofobia: Miedo a la mierda

Ecofobia: Miedo al hogar

Efebifobia: Miedo a los adolescentes

Escriptofobia: Miedo a escribir en público

Espermatofobia: Miedo al semen

Estasifobia: Miedo a estar de pie

Fagofobia: Miedo a comer

Falofobia: Miedo a una erección

Fronemofobia: Miedo a pensar

Genufobia: Miedo a las rodillas

Hagiofobia: Miedo a los santos

Hobofobia: Miedo a los vagabundos

Kinesofobia: Miedo al movimiento

Macrofobia: Miedo a las largas esperas

Micofobia: Miedo a las setas

Mixofobia: Miedo a juntarse con gente diferente

Necrofobia: El miedo a la muerte es algo natural e instintivo en el hombre, posiblemente porque la muerte es lo desconocido. Además, se asocia la muerte con los padecimientos que la preceden, dolor, sufrimiento, etc. Sin embargo, algunas personas padecen de una verdadera fobia a la muerte y a los seres muertos.
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Nostofobia: Miedo a volver a casa
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Onirogmofobia: Miedo a los sueños húmedos

Optofobia: Miedo a abrir los ojos

Ostraconofobia: Miedo al marisco

Panofobia: Miedo a todo

Parascevedecatriafobia: Miedo al viernes 13

Rabdofobia: Miedo a las varitas mágicas

Sarmasofobia: Miedo a los juegos eróticos

Socerafobia: Miedo a los suegros

Sociofobia: Se trata de un persistente e intenso miedo a ser juzgado negativamente en situaciones sociales. Es una fobia de las más comunes entre adolescentes y jóvenes, se calcula que cerca de un 4% de las personas entre 18 y 55 años la padecen. A diferencia de lo que sucede en la mayoría de las fobias, esta fobia social es igualmente común en hombres y mujeres.
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Tetrafobia: Miedo al número cuatro

Uranofobia: Miedo al paraíso

Xenofobia: Rechazo u odio a los extranjeros

Xirofobia: Miedo a las navajas de barbero

lunes, 22 de noviembre de 2010

COMPLEJO DE EDIPO


Según la Teoría Psicoanalítica de Sigmund Freud, el complejo de Edipo designa una etapa del desarrollo sexual, entre los 3 y 5 años, que es revivido nuevamente durante la pubertad.
Este complejo toma su nombre del personaje Edipo, protagonista de la tragedia Edipo rey, escrita por el dramaturgo griego Sófocles. En ella, se cuenta que, al nacer Edipo, el Oráculo de Delfos auguró a su padre, el rey Layo, que el niño crecería para matar a su padre y desposarse con su madre. Queriendo evitar el destino, Layo mandó matar recién nacido. Pero el verdugo, en lugar de matarlo, lo abandonó en un monte. Un pastor halló al bebé y lo entregó a los reyes de Corinto, quienes se encargaron de su crianza.
Cuando Edipo llegó a la adolescencia comenzó a sospechar que no era hijo de estos reyes, por lo que consultó al Oráculo de Delfos, el cual repitió la profecía que Layo había escuchado años atrás. Edipo, creyendo que sus padres eran los que lo habían criado, decidió alejarse para huir de su destino.
Lamentablemente, en su viaje hacia Tebas se encuentra con Layo en una encrucijada, discute con él por la preferencia de paso y lo mata sin saber que era su verdadero padre.
Después de pasar una prueba muy difícil, en la que vence y mata a la Esfinge, Edipo es nombrado rey y se casa con la viuda de Layo, Yocasta, su verdadera madre, cumpliendo así con la profecía. Juntos engendran cuatro hijos, dos hombres y dos mujeres. 
Años después, una epidemia azota a Tebas por lo que Edipo recurre al Oráculo, el cual dictamina que el azote que la ciudad está sufriendo no parará hasta que se descubra al asesino del anterior rey. Empeñado en salvar a su pueblo, Edipo comienza a buscar la verdad... hasta que la encuentra. Al enterarse Yocasta que se ha casado con su propio hijo, se suicida. Edipo se quita los ojos con los broches de su vestido, abandona el trono y huye.
Sigmund Freud se inspiró en esta tragedia griega para explicar la tendencia amorosa de los varones hacia la madre y los celos, en conflicto con el afecto, hacia el padre y la misma tendencia en las mujeres con sus progenitores, en forma opuesta. No obstante, Freud reconoció que en las niñas el Complejo de Edipo no es simétrico al del niño, debido a la estructura de la relación de ambos bebés con la madre antes de los tres años.
El Complejo de Edipo desempeña un papel fundamental en la estructuración de la personalidad y en la orientación del deseo humano.

miércoles, 4 de agosto de 2010

DE FILIAS Y PARAFILIAS

Abasiofilia: Atracción sexual por personas mutiladas, frecuentemen-te cojas o paralíticas. Tan extraño gusto sexual parece responder a una cuestión de costumbres. Según cuentan algunos expertos, en aquellos sitios donde la polio (causante de muchas cojeras en la población) causó estragos a mediados de siglo, los estudios indican que hay preponderancia de abasiófilos entre aquellos que fueron adolescentes o púberes por aquel entonces.

Acomoclitismo: Excitación por los genitales lampiños o depilados.

Acrofilia: Atracción por las alturas o por personas altas.

Acrotomofilia: La excitación sexual se produce por los miembros amputados de la pareja.

Actirastia: Excitación sexual proveniente de la exposición a los rayos del sol o de sentir el calor del sol.

Acucullofilia: Atracción por los penes circuncidados.

Adolescentismo: Vestirse o actuar como un adolescente.

Aerofilia: Atracción por el vuelo y todo los relacionado con volar.

Agalmatofilia, galateísmo, monumentofilia o pigmalionismo: El estímulo erótico se produce con estatuas o maniquíes desnudos.

Agonofilia: Atracción por la lucha con la pareja. Excitación que surge en la pareja después de una pelea física.

Agorafilia: Atracción a los espacios abiertos. En el ámbito sexual, se entiende como la excitación producida por la actividad sexual o el exhibicionismo en lugares públicos.

Agrexofilia: Atracción por el hecho de que la actividad sexual sea oída por otras personas.

Albutofilia: Atracción por los baños, las duchas calientes y en general por el contacto con el agua.

Algofilia: Atracción por sentir dolor. Se diferencia del masoquismo por la ausencia del componente erótico.

Algolagnia: Proviene del griego (algos: dolor, lagneia: placer). Sensación de placer (no sexual) que se obtiene al infligir dolor a otros.

Alopelia: Experimentar un orgasmo sólo viendo a otras personas manteniendo relaciones sexuales.

Alorgasmia: Excitación proveniente de fantasear durante el acto sexual con otra persona que no sea la pareja.

Alotriorastia: Excitación por parejas sexuales de otras razas.

Altocalcifilia: Atracción por los zapatos de tacón alto como fetiche.

Alveofilia: Atracción por tener relaciones sexuales en una bañera.

Alvinolagnia: El placer sexual se obtiene únicamente con el estómago de la pareja.

Amaurofilia: Preferencia por el sexo con personas invidentes o con los ojos vendados.

Amelotasis o Amelotatista: Atracción sexual hacia personas con algún miembro amputado.

Amiquesis: Excitación producida al rascar a la pareja durante el acto sexual.

Amokoscisia: Excitación por el deseo de castigar a la pareja sexual.

Amomaxia: La excitación se consigue al tener relaciones sexuales dentro de un automóvil estacionado.

Anastimafilia: Atracción por las personas obesas.

Androginofilia: Atracción por las personas andróginas, que posee simultáneamente rasgos masculinos y femeninos.

Androidismo: Excitación provocada por muñecos o robots con aspecto humano.

Andromanía: Hipersexualidad masculina o deseo desaforado por la práctica del sexo. Se trata de la versión masculina de la ninfomanía. Condición compulsiva en un hombre de tener relaciones con diferentes personas, de manera promiscua y sin estar enamorado. No equivale a gigoló (quien recibe una paga)

Andromimetofilia: Atracción por las mujeres vestidas de hombres o que se comporten como tales.

Anglofilia: Admiración o simpatía por los ingleses o por lo inglés.

Anisonogamia: Atracción por una pareja sexual mucho más joven o mucho mayor.

Anofelorastia: Excitación que se produce al profanar objetos considerados sagrados.

Anofilemia: Atracción por el sexo oral sobre el ano y el perineo.

Antolagnia: Placer obtenido al oler flores.

Apotemnofilia: Excitación sexual producida por la idea de ser amputado.

Aracnofilia: Atracción a las arañas.

Asfixiofilia: Los asfixiófilos hallan placer sexual por la asfixia, ya sea viéndola en su pareja o autoproduciéndosela. La mayoría de los asfixiófilos no suelen pasar de un primer grado. Aún así, continúa siendo una práctica muy peligrosa, ya que la falta de oxígeno en el cerebro puede provocar daños irreversibles. La creencia de que la asfixia provoca placer sexual  data al menos del siglo XVII, cuando los médicos comenzaron a practicarla en pacientes impotentes ante la creencia de que un poco de asfixia reavivaba el miembro viril. Dicha creencia provenía del hecho que los cuerpos sin vida de los reos ahorcados sufrían una erección post mortem muy frecuentemente. Posteriormente se descubriría que esto se debía, simplemente, a los últimos retazos de actividad muscular.

Astenolagnia: Atracción por la humildad, la humillación o la debilidad sexual de la pareja.

Astrafilia: Atracción por los truenos y relámpagos.

Audiolagnia: El estímulo principal proviene de la escucha de otras personas realizando el acto sexual.

Autagonistofilia: El placer sexual se produce al ser visto por otras personas durante el acto sexual o ser filmado durante el mismo.

Autoasasinofilia: Atracción por la fantasía de ser asesinado o de escenificar la propia muerte.
Autonepiofilia: La excitación se produce por utilizar pañales y ser tratado como un bebé.

Autoungulafilia: El placer se obtiene al rascarse los propios genitales. En casos extremso puede llegar a producir sangrado.

Avisodomía: Atracción por tener relaciones sexuales con aves.

Axilismo: Masturbación dentro de la axila de la pareja.
 
Balloning: Placer sexual que se obtiene sólo al ver mujeres hinchando globos, explotándolos, montándolos, estirándolos y jugando con ellos.

Belonefilia: Excitación producida por el uso de agujas.

Biastofilia: Aquellos que sólo se excitan sexualmente cuando asaltan a alguien contra su voluntad.

Blastolagnia: Persona atraída por mujeres muy jóvenes.

Bukkake: Excitación sexual sólo cuando le eyaculan encima.

Candalagnia o candaulismo: Ver a la pareja copulando con otra persona.

Capnolagnia o capnogalia: Excitación sexual producida por ver la manera en que la otra persona fuma.

Catafílico: La excitación sexual se produce sólo cuando el hombre se somete a su pareja.

Cateterofilia: Excitación sexual con el uso de algún tipo de cateter.

Chezolagnia: Sólo logra excitarse al masturbarse durante la defecación.

Choreofilia: Excitación sexual al bailar.

Cinofilia: Excitación al tener relaciones sexuales con perros.

Ciprieunia: Excitación sólo con prostitutas.

Clastomanía: Obsesión por romperle a la pareja la ropa que lleve puesta.

Claustrofilia: atracción a espacios cerrados.

Cleptofilia: atracción por robar.

Clismafilia: La excitación depende de recibir un enema.

Coitolalia: Excitación producida al hablar durante el acto sexual.

Consuerofilia: Coserse zonas de la piel con aguja e hilo para obtener placer sexual.

Coprofemia: Placer sexual proveniente de decir obscenidades en público.

Coprofilia (coprolagnia): El uso de excremento en la práctica sexual (ya sea observando cómo defeca otra persona o untándose excremento sobre el cuerpo).

Coprolalia: Estimulación sexual mediante el uso de palabras altisonantes.

Corefalismo: Excitación sexual sólo practicando sexo anal con niñas.

Coreofilia: Excitación a través del baile erótico.

Coulrofilia: atracción a los payasos.

Cratolagnia: Excitación provocada por la fuerza de la pareja.

Crematistofilia: Excitación producida al pagar por sexo.

Criptoscopofilia: Excitación al contemplar la conducta (no necesariamente sexual) de otras personas en la privacidad de su hogar.

Crurofilia: Atracción sexual por las piernas.

Cyesolagnia: Excitación sexual sólo con embarazadas.

Dacryfilia o dacrilagnia: Excitación sexual por ver lágrimas en los ojos de la pareja.

Dendrofilia: Cuando la excitación sólo se produce al frotarse contra los árboles.

Dipoldismo: Excitarse propinando golpes en las nalgas a niños.

Dorafilia: Excitación sexual al tocar pieles animales, sintéticas o de cualquier otro tipo.

Dysmorfofilia: Atracción hacia personas deformadas (mastectomizadas, jorobadas, etc..).

Ecdemolagnia: Excitación proveniente de viajar o estar lejos del hogar.

Ecdiosis: La excitación sólo se produce al desnudarse ante desconocidos.

Efebofilia: La atracción sexual de una persona madura hacia un adolescente varón entre 13 a 18 años.

Electrofilia (electrocutofilia): La excitación sólo se produce al usar suaves choques eléctricos durante la práctica sexual.

Elefilia: Obsesión sexual por los tejidos.

Emetofilia: Excitación sexual proveniente del acto de vomitar.

Enditofilia (endytophilia o enditolagnia): La excitación sólo se produce al ver a la pareja vestida.

Erotofonofilia: Excitaciñón al realizar llamadas telefónicas utilizando lenguaje erótico.

Erotolalia: Estimularse sexualmente solamente hablando acerca de sexo.

Escopofilia (escoptofilia, escoptolagnia o mixoscopía): La excitación dependerá de mirar abiertamente a otras personas en el acto sexual (no subrepticiamente como en el voyeurismo).

Espectrofilia: Excitación producida por la imagen en el espejo.

Estigmatofilia: Excitación ante tatuajes, agujereamientos (píercing), sacrificios o cicatrices.

Exofilia o neofilia: Excitación sexual ante lo inusual o bizarro.

Falofilia: Atracción por los penes grandes.

Flatofilia: Excitación proveniente del olor de los gases intestinales propios o de la pareja.

Formicofilia: Excitación sexual al reptar de insectos o animales pequeños (hormigas, caracoles, gusanos, etc.) sobre los genitales.

Fratrilagnia: Atracción por las relaciones sexuales incestuosas. Excitación al imaginar el sexo con su hermano.

Frotismo (froteurismo): La persona obtiene placer sexual únicamente refregando sus genitales contra personas desconocidas.

Fúrtling: Excitarse metiendo un dedo a través de un agujero cortado en la zona genital de una foto o dibujo.

Gerontofilia: Atracción sexual de una persona joven por un hombre de edad mucho mayor. La atracción de jóvenes por mujeres maduras se llama graofilia y la atracción tanto por ancianas como por ancianos se llama cronofilia.

Gimnofilia o nudomanía: Excitación por la desnudez.

Ginemimetofilia: La excitación sólo se producirá si la pareja es un travesti.

Gomfipotismo: Excitación provocada por los dientes.

Grafolagnia, iconolagnia o pictofilia: El estímulo se produce sólo ante fotos o cuadros eróticos.

Gregomulcia: Excitación por ser manoseado por una persona desconocida en una multitud.

Harpaxofilia: Experimentar placer al ser robado.

Hebefilia: Atracción por niñas púberes.

Hemotigolagnia: Atracción sexual por los tampones usados.

Hibristofilia: Excitación sexual al fantasear con tener relaciones con un violador.

Hierofilia: Atracción sexual por las cruces.

Hifefilia: La excitación dependerá de la posesión de algún objeto ajeno, ropa, cabellos, piel, etc.

Higrofilia: Excitación producida por cualquier tipo de fluido corporal.

Hipnofilia: Excitación al contemplar personas dormidas.

Hirsutofilia: Atracción por el vello.

Homiliofilia: Excitación sexual producida por predicar una religión a una persona sencilla y fácil de convencer de cualquier cosa.

Ipsofilia: Excitación sólo por uno mismo. No es lo mismo que masturbación, donde el objeto sexual puede ser una persona presente, una fotografía o una fantasía.

Jactitafilia: Excitación producida por el relato de las propias hazañas sexuales.

Knismolagnia: Excitación sexual producida por las cosquillas.

Lactafilia: Excitación por los pechos en periodo de amantamiento.

Latronudia: Excitación por desnudarse ante el médico, generalmente fingiendo una dolencia.

Lectolagnia: La única excitación proviene de la lectura de textos de contenido erótico.

Lluvia dorada, ducha dorada, urofilia, ondinismo: La única excitación proviene de orinar o ser orinado por la pareja

Macrofilia: El único estímulo son las personas grandes o rollizas.

Maieusiofilia: Atracción por mujeres embarazadas.

Masoquismo (duololagnia): Placer ligado a la propia humillación o sufrimiento físico (cachetadas, latigazos, pellizcos) o moral (humillación). Se diferencia de la algomanía por la presencia del componente erótico.

Matronolagnia: Excitación sexual provocada sólo por mujeres mucho más mayores.

Melolagnia: Excitación sexual provocada por la música (no necesariamente tiene que ser eróticas).

Menstruofilia o menofilia: Atracción sexual por una mujer menstruando.

Merintofilia: Excitación sexual provocada por estar atado.

Microfilia: Atracción sexual por las personas pequeñas o enanas.

Microgenitalismo: Excitación por los penes pequeños.

Misofilia: Atracción sexual por la ropa sucia
Moriafilia: Excitación provocada por chistes sexuales.

Necrofilia: Atracción sexual por los cadáveres.

Nepirastia: Excitación proveniente de tener alzado a un bebé.

Nosolagnia: Excitación proveniente de saber que la pareja tiene una enfermedad terminal.

Oclofilia (ochlofilia): Excitación ante una multitud de personas reunidas.

Odaxelagnia: Excitación al morder o ser mordido por la pareja.

Ofidiofilia: Excitación provocada por serpientes.

Olfactofilia: Excitación debida al olor de la transpiración, especialmente de los genitales.

Ozolagnia: Excitación sexual por olores fuertes.

Partenofilia: Atracción sexual por las vírgenes.

Pediofilia: Atracción sexual por las muñecas.

Pedofilia: Atracción hacía los menores.

Picacismo: Excitación sexual al introducir alimentos en alguna de las cavidades del cuerpo con el fin de que la pareja los recupere con la boca.

Pigofilia: Excitación por el contacto con las nalgas.

Polyiterofilia: Personas que necesitan tener una serie de parejas sexuales consecutivas antes de conseguir el orgasmo.

Psicrofilia: Excitación debida al frío o a ver a personas con frío.

Pungofilia: Necesidad de ser pinchado con el fin de obtener placer sexual.

Quinunolagnia: Excitación sexual por ponerse en situaciones de peligro.

Retifismo: Fetiche por los zapatos.

Sadismo: Experimentar placer erótico al provocar dolor físico o humillación en la pareja. Se diferencia de la algolagnia por la presencia del componente erótico.

Salirofilia: Excitación al ingerir la saliva de la pareja.

Saliromanía: Ensuciar o dañar la ropa de la pareja.

Somnofilia: Acariciar y realizar sexo oral a una persona dormida hasta despertarla.

Sudorofilia: Atracción por el sudor de la pareja.

Tafefilia: Excitación proveniente de ser enterrado vivo.

Thlipsosis (zlipsosis): Excitación proveniente de los pellizcos.

Tripsofilia (tripsolagnia): Excitación por ser masajeado o por hacerse lavar el cabello.

Vampirismo: Excitación sexual proveniente de la extracción de sangre.

Voyeurismo: Excitación al ver a otras personas dedicadas al acto sexual de manera subrepticia.

Xenofilia: La excitación sólo se produce ante parejas de distintos países.

Zoofilia (bestialismo): La excitación sexual se produce solamente con animales